Robando tu corazón
Reconozco que soy un ladrón
Y no quiero que me vean,
Robando tu corazón,
La más valiosa gema,
de Dios nuestro Creador.
¡Sí! Soy un ladrón,
un ladrón, un ladrón, un ladrón...
Y arrastro esa cadena
De oro, de oro, de oro, de oro,
de oro como tú amor.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Tú eres esa persona
Que aún me hace suspirar;
Más ansío una sola cosa
Que seas presente y mi realidad.
Las otras cosas son baratijas,
Quedando en un segundo plano,
Me fascina tu sonrisa
Y tus ojos de topacio.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
La forma de expresar tus sentimientos,
Con palabras melodiosas, cual canario.
Pues es, la expresión viva de tu alma.
De ello, puedo dar crédito extraordinario.
Siempre busco tu consejo
Tal si fueras la directora de una agencia
Concedida por la virtud de tu aprecio;
La ley de la diosa del amor
La que agrada a quien le ama,
la que ofrece el corazón
con el calor de su alma.
Sigues siendo señorita
Y una distinguida dama;
La estrofa que aún no está escrita,
y con besos, sustituyes a las palabras.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

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