Ciertamente yo soy algo
Ciertamente yo soy la vid
y vosotros sois las ramas
que permanecen en mí,
más si os separáis de mí,
yo nunca produciré nada,
porque sois mi latir,
y la fuerza de mi alma.
Ciertamente yo soy algo
y más de algo quiero ser,
para engrandecer mis ánimos
con las ciencias del saber.
Hay que vivir muchos años
para poder aprender,
que existen los desengaños
amargos como la hiel.
Aeoeh,aeoeh,aeoe, aeoeh, aeoeh,...
Heip, heip, heip, heip, heip, heip...
Y que todo lo que agrade
disfrutar su dulce miel;
Una tierna poesía,
un radiante amanecer,
una flor que da alegría,
y un beso que da placer.
Aeoeh,aeoeh,aeoeh,aeoe, aeoeh,
Heip, heip, heip, heip, heip,, heip...
Hay que separar lo bueno
y lo que nos parece bien,
para así no equivocarnos
y coger lo que no es,
pues a veces se camufla
como la espina cruel.,
entre la flor perfumada
que tiene cualquier mujer.
Ahora estamos paseando
coronados con laurel,
como hacen los triunfadores
que todo eligieron bien.
Aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh, aeoeh...
Heip, aeip, heip, heip, heip, heip, heip...
A veces los bellos triunfos
solo ocurren una vez,
Esos, esos, esos, esos, esos, esos...
Son los que valió la pena
al elegir a a buena mujer.
La tormenta de verano,
la nieve del crudo invierno,
y en otoño sin las hojas
que orgulloso lleva el viento.
Son cuatro cosas muy básicas
que tú debes aprender,
que los recuerdos fugaces
llegan y se van después.
Aeoeh, aeoe, aeoeh, aeoe, aeoeh...
Heip, hip, heip, heip, heip, heip...
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