Como el agua entre las rocas
Amiga mía querida,
amiga mía del alma,
Ayyyyyyy... Qué embrujo madre mía,
que joya más bien engarzada,
por el orfebre divino
que se esmeró en realizarla.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Amiga mía te diría,
que eres como el mar en calma
y esa estampa de la virgen
que llevo dentro del alma.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Tú eres como el agua clara
Que mana de entre las rocas,
Y por la laderas bajas
Dando frescor a las rosas.
Tú eres el agua perfecta,
agua virgen e intocada,
Tú eres el sencillo canto
del ruiseñor en la zarza.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Pues tu corazón impávido,
Ruge entre las montañas
Y en la llanura, el valor ensalzas
A los héroes de guerra
Al ver tus cristalinas lanzas,
Pues tu agua apaga el fuego
De la feroz arrogancia.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Tienes el alma de bronce
Ya curtida en mil batallas,
De guerrear con los hombres
Que a tu pecho se aferraban.
Reflejando toda pasión
Y arrebatos de esperanza,
Balbuceando en tu luz
Y el manantial de tus lágrimas.
Que ahora son diamantes puros,
.
de este ser que tanto te ama.
Y que como estampa de virgen
llevo en e mi alma guardada.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

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