Soy
fiel porque la noche es fiel
I
Bien sabes que no te puedo amar de día,
La balanza se inclinaría demasiado;
Pero sí puedo hacerlo libremente
Cuando la oscuridad reina en mi cuarto.
Entonces, cualquier ruido, cualquier ulular,
Me hace retroceder en el tiempo;
Nadie nos ve, ni nadie escucha nuestros gemidos
guturales,
Siguiendo los dictados de nuestros caprichos,
Haciendo un altar a la noche
Porque en ella, apareces tú,
Completamente desnuda,
Aflorando tu alma por cada poro;
Tus ojos no los veo;
Pero aún así,
Sé que se quedan en blanco,
Hipnotizados por los efluvios
Emanados de tu loto.
Enmudecen tus labios;
Pero tus manos
hablan de tus sentimientos.
El barro de tu creación se convirtió en ánfora
Que se llena
de mostos tórridos
Y de cantos sublimes.
Nuestros corazones se desvanecen
Con la plenitud de la naturaleza divina.
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