sábado, 8 de junio de 2019

La leyenda de Eugea "La prostituta Sagrada"


La leyenda de Eugea

 "La prostituta Sagrada"
 

Eugea, la prostituta sagrada a la que los hombres se entregaban.
La leyenda afirmaba que ningún hombre de la época podía sobrevivir luego de pasar una noche de placer junto a ella, ya que sus clientes-o víctimas- eran recibidos en el Olimpo por Afrodita, después de haber completado su experiencia sexual.


Afrodita, estaba orgullosa de su sierva predilecta, a quien esta  le había concedido y enseñado el arte de amar de un modo tan perfecto y absoluto, que los hombres mortales se entregaban alegremente a la muerte con tal de experimentar en carne propia las delicias y goces carnales creados por la diosa del amor y reservados únicamente para los inmortales.
Según los dotes amorosos y sexuales que poseía Eugea, eran tan extraordinarios y grandiosos que los hombres más ricos de Grecia y el Cercano Oriente entregaban sus fortunas y se acercaban al templo solo para  morir sintiendo el placer que esta  les proporcionaba.
 

Pausanias, quien describió de forma explícita a esta mujer, y además aseguró que Eugea, participó y fue responsable en la muerte de miles de hombres, relató también que antes de pasar una noche con ella, los visitantes debían dejar una pequeña fortuna en algún lugar del  Templo donde esta se encontraba, y un juramento por escrito de que si por alguna razón lograban sobrevivir a la fogosa noche de pasión, no revelarían bajo ninguna circunstancia ninguno de los secretos y prácticas sexuales de Eugea; Ni siquiera cuando muriera su alma y se marchara al Hades.

Una vez que estas garantías eran ofrecidas y se cumplía todo el protocolo, el cliente podía ingresar a una especie de cámara o aposento en donde Eugea, se encontraba envuelta en velos de seda y en un ambiente muy romántico y sensual.
A continuación, la hieródula desplegaba su sublime, desconocido y mortal repertorio de artes sexuales y amatorias la cuales conducían a un mismo e inevitable final: La muerte del visitante; pero de la forma más dulce y placentera posible.
 

Aquel infortunado amante de una noche moriría irremediablemente con una sonrisa en su cadavérico rostro, lo cual indicaba que sus últimos  momentos habían sido los  momentos más placenteros que había experimentado a lo largo de  su vida.

 

Las  Eugeas actuales

Sólo buscan patrimonio,

Y casan por dinerales

Que obtienen con el divorcio.

Hay esposas virtuales,

Todo es alegre y pomposo,

Con la belleza a raudales;

Mas el  sentir, mentiroso.

Pero van de boca en boca,

Y eso es lo que va a la gente,

Aunque seas una loca,

O esposa del presidente.

Y es que  el amor ya  no existe,

Pues no existe ni aún la muerte;

Cuando el recuerdo persiste

Y se encadena a la mente.

Eugea mataba de amor

Y el placer alzaba al pódium;

Ahora te mata el rencor

Que está a un pasito del odio.

¿Qué prefieres morir triste

O morir con la sonrisa?

Son dos formas de morir

Y la muerte…¡Tiene Prisa!

 

 

 

 

 

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