viernes, 27 de febrero de 2026

Mi diosa Proserpina

 





Mi diosa Proserpina




 Ya bien entrada la tarde...

 Ya bien entrada la tarde...

A una terraza voy yo,

 mientras me tomo un refresco

 un refresco de limón, 

 viendo desfilar  mujeres

 como bendita atracción, 

pues mis ojos las castigan

 por su belleza y candor.

Oooooooh, oooooooh, ooooooh...

 Lalalalalalala.... Lalalalalalé...

 Lalalalalalala.... Lalalalalalalé... 

 Qué divina, qué divina...

 Qué divina es la mujer, 

ella es diosa Proserpina,

 y a mi me cae muy bien. 

Y a mí me cae muy bien 

porque es diosa  Proserpina, 

que no se deja  querer, 

porque  va clavando   espinas

 en el cuerpo de Manuel.

 Oeoeoeoeh, oeoeoeoeh... 

Oeoeoeoeh, oeoeoeoeh... 

tantas espinas ya tengo

 que las tomo con limón, 

sentado en una terraza 

y dándoles mi perdón.

Oooooooh... Ooooooh...

 A una de ellas  yo la llamo 

y nunca presta atención, 

porque pasa toda chula

 y  muy chula dice adiós.

 Adios, adiós, adiós, adiós...

  Me tiene  tan excitado, 

 que hoy  la  pararé yo, 

 puesto que si no la paro

parará mi corazón.

Ooooooh... Ooooooh...

 Por fortuna por fortuna...

 ya la veo aparecer, 

como siempre va  muy chula ,

y yo chulo estoy también.

  Señorita que la invito, 

  a un zumo de agua y limón,

 pero si no está conforme

 yo le doy mi corazón..

 Tómalo, tomaló tómaló, tómalo... 

 Para que veas como late, 

 cada veo que la veo yo. 

 Pon, pon, pon, porompompón...

Pon, pon, pon, porompompón...

 Créeme  que esto no lo hace el vino, 

 ni el agua con limón,

 que esto es el fruto divino

 por  causa de mi pasión.

 Y si tú  aún no lo sientes,

 lo mismo que siento yo,

 ten mujer esto presente,

 que te lo dice un señor. 

 Un señor que es muy clemente 

y propagador del amor.

Bravo, bravo, bravo, bravo...

 mil bravos y mil olés, 

pues sepas que todos ellos 

 van dirigidos a usted. 

Por parte de este bendito

 conocido por Manuel Manuel.

  Tu eres la reina del cielo, 

 y dueña de mi querer,

 y por eso te repito

 que te quiero a ti mujer..

 qué más quieres que te diga, 

 te lo repito otra vez.

 Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero...

 y quien se lo dice es Manuel.

 Heip, heip, heip, heip, heip, heip,  heip.

 Bravo, bravo, bravo bravo...

 Mil bravos y mil olés, 

y todos  van dirigidos

  para ti linda mujer.

 Porque eres diosa divina, 

 y reina del anochecer.

  Ooooooh... Ooooooh... 

Ooooooh... Ooooooh...

 

 

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