miércoles, 11 de febrero de 2026

La rosa azul de tu amor

 




La rosa azul de tu amor



Uuuuuuh... Uuuuuuh...

No, no, no, no, no, no, no, no...

No necesito alas para volar,

tú me miras, tú me miras,

 tú me miras y ya  está.

Vuelo, vuelo, vuelo, vuelo...

 con alas de libertad,

 par llegar a tu cielo

 el cielo de  la amistad.

Aeoeh, aeoah, aeoeh, aeoah...

 La  amistad que tú me diste,

 la amistad que tú me das,

la amistad que ambos forjamos

 en la fragua  celestial.

 Un misterio, una ilusión, 

Ooooooh... Oooooh... oooooh...

una fantasía falaz,

 un regalo impermeable

 de una lucha sin final.

 Después de toda tormenta,

con truenos de tempestad, 

llega la apacible calma

 y entonces reina  la paz.

 No necesito alas blancas 

 para  a ti  poder llegar,

 ya que todos  los días  vuelo, 

como un águila imperial,

 Vuelo, vuelo, vuelo, vuelo...

 ooooh, aaaah, ooooh, aaaah.

 vuelo sereno y fugaz,  

igual que una estrella errante

por su espacio sideral.

El cielo estaba cubierto,

 pero ante mí, bien se abrió,

 mostrando todas virtudes

 las mismas que tengo yo. 

Alé, alé, alé, alé...

 Alé, alé, alé ailah...

 Ahora mismo miro al cielo

 y lo veo limpio y azul, 

 porque el sol que  tanto brilla

 son los ojos que tienes tú.

 Azules  igual que el mar,

 azul como un lago azul,

 azul igual que  la rosa

 que florece en  la juventud.

 El cielo era tormentoso

 y un arcoíris surgió,

 tú estabas en una  punta,

 en la otra estaba yo, 

y entre medio sujetando

 las manos del mismo Dios.

Ooooooh...  Oooooooh... oooooh...

  Existen las alas blancas

 y existen las alas negras,

 y quien no tiene ninguna 

porque ponen velas negras.

 Y es que la vida parece

 que es una competición, 

y el que no es loco enloquece

 si por  medio anda el amor.

Ooooooh... oooooh... oooooh...

 Algunos hasta te empujan

 y te apartan del lugar, 

porque su única meta

 es llegar para triunfar.

 No le importa lo que pase,

 y nunc ale importará, 

ellos ya están en su trono,

y súbditos los demás.

 Pues no, pues no, pues no, pues no... 

Aquí hay un hueso muy duro, 

 muy duro para  roer, 

  como fruto de un conjuro

 y conjurado está Manuel.

 Quien combate con palabras,

cuando ve que algo está mal,

 y no es que sea un súper hombre.

Él es un hombre mortal;

 pero que tiene  un alma, 

 un alma que es inmortal.

Mmmmmmh... Mmmmmmh... 

 


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