Chica entre cristales
Pasé por aquella abarrotada calle,
como muchos hombres pasan
a diario para observar,
para observar a unas chicas,
cuya belleza es especial,
Yo no salía de mi asombro,
una fantasía falaz,
pero la vida muchas veces
te encierra con un cristal.
Soportando las miradas
de apetito sexual,
Sin recibir una caricia
ni un suspiro fraternal.
Yo me te quedé mirando
como a sirena del mar,
subida allí en una roca,
viendo a los barcos pasar.
Pero en ti vi algo divino
en ti vi algo sensual,
y por tanto no quería
perder la oportunidad
para declarar el arrobo
que yo sentí al llegar.
qué maravilla
que belleza singular,
pero estaba allí atrapada,
en fría urna de cristal,
un cristal muy transparente,
pues se aprecia la verdad,
la verdad de aquellos ojos,
de delirio universal.
Yo deseaba para ella
alas con las que volar,
volar a un cielo sin nubes
que tuviera algún pesar.
La vida es muy transparente,
muestra cruda realidad,
pero yo soy un poeta
y estoy dispuesto a pintar.
Pintar la vida de rosa
verde, amarilla, rojo y azul,
revolver con mi paleta
para que de ella salgas tú.
Un color maravilloso,
un color de juventud,
del que se siente dichoso
este poeta andaluz.
Por favor, mírame
con ojos que irradien luz,
pues quien a ti te está mirando
es un poeta andaluz.
Mírame, quiero que saltes,
que corras y que vueles,
allí a donde encuentre yo,
para darte los laureles
que coronan al amor.
Mientras miraba a una lágrima
que al suelo se me calló,
cuando yo alce la mirada,
la chica desapareció,
Alguien con mucho dinero
cuentan que se la llevó.
A mí me costó dos lagrimas,
pues la del otro ojo,
al suelo también rodó.
Lagrimas, lágrimas, lágrimas, lágrimas...
lágrimas de un poeta... español.
Ooooooh... Oooooooh... Ooooooooh...
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