De polizón
hasta San Francisco
llamado Perla del mar,
iba rumbo a San Francisco
y en él debería viajar.
Viajar como polizón,
sería una aventura más,
para alguien que su vida
acababa de empezar.
San Francisco me llamaba,
y hasta allí debía acudir,
pues yo acudo a la llamada
cuando a quien llaman es a mí.
San Francisco, San Francisco,
San Francisco, espérame,
que aunque sea de polizón,
a tu puerto llegaré.
Tararí, tarararí, tararí tiroró...
Que alegría más grande
en el cuerpo llevo yo,
pues viajando estaba gratis
pues colé de polizón,
Entre vacas y caballos,
aquel fue mi buen rincón.
donde pasaría unos días
este humilde servidor.
Tararí tararí tarariroriroró.
Que alegría, qué alegría, qué alegría...
en el cuerpo tenía yo,
pues viajaba sin billete,
viajaba de polizón .
San Francisco era el Destino,
San Francisco me llamó,
y como soy obediente
a san Francisco iba yo.
Tarariroriroriro, tarariroriroró...
Me gustaba San Francisco,
San Francisco me gustó,
porque según tenía oído,
era ciudad del amor.
Y yo estaba enamorado,
por tanto tendría perdón,
aunque me hubiera colado
como un vulgar polizón.
Ya se termino el viaje,
corriendo debía escapar,
para abrazar a las flores
que tenía la ciudad.
San Francisco, San Francisco,
la ciudad de la ilusión,
alegraros porque ha llegado
vuestro fiel admirador.
Admirador que un buen día,
con sus flores el soñó,
Aunque tuviera que colarse
como un vulgar polizón.
Tarariroriroriro, tarariroriroró,
espero te haya gustado,
esto que se me ocurrió,
mientras viajaba entre vacas
por viajar de polizón.
Tarariroriroriro, tarariroriroró...
Tarariroriroriro, tarariroriroró...
No hay comentarios:
Publicar un comentario