Un
poema sin espacio y sin tiempo
“Rima
libre”
Una vez más, la terquedad del corazón
Chisporrotea en los sueños nocturnos,
Donde los carros alados de la
melancolía
Avanzan sin descanso para aprisionarme
por completo.
Los males del mundo alimentan la orgía
del dolor
Mientras las huidizas mariposas
trenzan coronas
Con los pétalos marchitos de la tirana
adormidera;
Que se cantonea ante la mirada inexpresiva
del rayo,
Extasiado quizá por el respiro de las
auras;
Mi árbol genealógico agita sus indelebles
ramas
Donde las oceánicas pasiones convidan
a mis sentimientos,
Hostigando al ardiente beso que, como
flecha, traspasa
Al velero que navega en un mar de gaseosa.
Naufragué buscando un loco amor
Que sólo muestra a las sonrientes
ovejas
Enamoradas de la eficaz honda del
pastor.
Los prados inmensos se sombrean con
anclas de acero
Mientras el liviano universo se
adentra en mi pecho,
Mostrando la fatiga de un poema sin espacio y sin tiempo,
Hasta perderme en el laberinto oscuro
de la noche;
Donde el amor hace escala en el páramo del lamento
Y sucumbe ante la inspiración de las
estrellas del cielo.

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