sábado, 15 de julio de 2023

Si retrocedo en el tiempo

 

Si retrocedo en el tiempo

 


Existe una palabra que me hace retroceder en el tiempo.

Esa palabra es “amigo”

¡Cuántos me dijeron ser mis amigos!

Por el mero hecho de compartir un juego,

Un pasatiempos, una ilusión, un proyecto…

El tiempo pasó,

Pese a que los deseos o sueños,

Aún están en fase de construcción;

Y al no cumplirse,

La palabra amigo  cayó en desuso.

Seguro que de haberse cumplido,

Más de alguno habría venido a recordar nuestros juegos

Con el objetivo de compartir o reclamar sus sueños.

Los amigos pues, sólo se arriman si triunfas,

Mientras tanto, predomina el desapego;

Pues lo que interesa,

La fuerza que atrae como un imán al hierro

Es el triunfo de una vida exitosa,

De lo contrario, son capaces hasta de negar el saludo.

Estoy en la certeza

De que mi único amigo es mi yo interior;

Y por tal motivo, de lo único que me puedo fiar.

La gente se anima cuando ven factible poder conseguir algo,

De lo contrario, y en el mejor de los casos,

Sólo serás un esqueleto andante

Que da repelús tu mera presencia.

¡Pero bueno, la vida es así y hay que aceptarla!

Quizá, el triunfo es saber que aún respiras y te late el corazón

Pues  cada latido hermoso te glorifica,

Cada belleza que descubres te enaltece,

Y aunque no consigas que se acerque a ti,

Al menos descubres que hay otros corazones palpitantes,

Que respiran el mismo aire que tú,

Que estamos guarecidos por la misma cúpula celeste

Que vemos el mismo horizonte,

Que descubrimos el mismo amanecer.

Unos podrán moverse por el mundo

Con lujosos y distinguidos carros,

Otros, lo hacemos caminando,

O corriendo con bicicleta.

La cuestión, es saber a dónde se pretende llegar.

Probablemente alguno aún ni siquiera lo sabe

Debido a la gran carga que sujetan sus hombros,

Otros, nos conformamos con soñar algo bonito

Y luego tener la facultad de recordar lo soñado;

Al menos de este singular modo,

Un tercio de la vida se vuelve más liviana y exitosa,

Pues al despertar no se producen cargas,

En cambio, las cargas, si te pueden impedir el sueño.

¡No se puede tener todo!

Pero hay gente que ambicionan todo,

Aún y a pesar de comprobar diariamente

Que, ese todo, es la losa misteriosa

Que le acabará aplastando.

 

 

 

domingo, 9 de julio de 2023

Mi experiencia en Las Rías Baixas

 

Mi experiencia en Las

Rías Baixas


 

Atravesé seis provincias

Para ir a las Rías Baixas,

Impresionando mi vista

Y fascinando mi alma.

Las casas de pescadores

Que a veces el mar ahogaba,

Ahora son grandes mansiones

Mirando a la costa atlántica.

Sobre todo por la costa

Parecen de cuentos de hadas,

Donde veranean dijeron

La flor y nata de España.

Sí, había muchos monumentos

Todos con historias largas,

Más me quedo con la foto

De que pobres no son nada.

En el puerto de A Coruña

Vive el fundador de “Zara”

Ese gran gallego ilustre

Por la fortuna amasada.

 


¡Qué no me vengan con cuentos

Que es  una tierra embrujada,

Llena de terribles meigas

Y de la Santa Campaña!

Ya no son afiladores

De tijeras y navajas,

Son dueños de las bateas

Y bodegas de gran fama.

Mucha gente va a Santiago,

Con mochilas en la espalda,

Y luego en la plaza largos

Fotografían su fachada.

Comer allí no es barato,

Como tampoco es la estancia,

Son muy secos en el trato

Y no te dan importancia.

Luego como buen gallegos

No sabrás si suben  o bajan;

Pero déjales los cuartos

Para que tengan a mansalva.

¿No decían que era de todos

  Ríos, montañas y playas?

Yo en Galicia no la encuentro

Si algo de playa  tocaba.

Me despedí de Galicia

Con la mente muy cambiada,

Será toda una delicia;

¡Pero para vivir… mí casa!

Dejé sus cielos nublados

Y sus costumbres extrañas,

Y me volví hasta mi pueblo

De la España vaciada.

Y si veo a un afilador

Que con su zampoña llama,

Pensaré que es desterrado

Sin motivos y sin causas.

No creo que vuelva  Galicia

En las mismas condiciones:

"Ver cómo viven los ricos

En sus lujosas mansiones."

 

viernes, 30 de junio de 2023

Las nubes de mi vida

 

Las nubes de mi vida

 

Hace cuarenta años, observaba esta parte del cielo;

Había otras nubes que el viento movía

Y alejaba hasta el horizonte ignoto.

Yo, me veía como un pequeño insecto

Cuyas alas ceñidas de pegamento

Me impedían seguir su estela.

¡Qué grande me parecía el mundo!

¡Qué indómito!

Pero en realidad, era yo quien estaba domado,

Quizás, preso por unas verjas

Que, de momento, para lo único que servían

Era para ganar un pequeño salario.

Envidiaba a las nubes viajeras,

Pues desde su privilegiado mirador

Las veía libres de ataduras ajenas.

Quería huir de allí;

Pero dichas ataduras eran como cadenas

Que arrastra el esclavo sometido a su señor.

Las nubes tenían la capacidad

De juntarse con otras nubes,

Para ser más voluminosas,

Más fuertes, gracias a sus lazos afectivos.

Lo único que podía hacer era soñar,

Soñar con ser una de esas nubes viajeras

Que, en principio, surgieron de la nada,

Y yo, era otra nada multiplicada al cubo,

Un insignificante corazón palpitante,

Lleno de ilusiones,

Rodeado por un mundo inmenso

Donde todo eran órdenes y sudor amargo;

En definitiva, un  cuerpo magullado 

Por los esfuerzos de sobrevivir.

Cuando nada se tiene, todo se desea;

Pero la suerte me era esquiva,

El único consuelo era ver que resistía.

Otros como yo,

 Bien  acabaron ahogándose en sus preocupaciones,

O rotos en mil pedazos como el cristal que estalla.

Viendo estas desgracias me alentaba:

¡Yo sigo vivo! ¡Qué suerte tengo!

Pero hasta la fecha,

Sólo era un cronista de recuerdos sombríos.

¡Pobre Javier, con lo simpático que era!

¡Pobre Pablo, que vivió con temor,

Y no supo abrir la puerta del coche

Cuando éste se calló en el canal,

Cuando a medio metro de su cabeza

Estaba el aire puro!

Luego, otras muchas personas se quedaron

Agotados por el camino de la vida.

Quizás viendo las mismas nubes que yo vi,

Mirando el mismo horizonte

Que yo, deseaba abrazar.

Las nubes, podrán cambiar de aspecto;

Pero siempre tienen la misma misión:

Fecundarse para alegrar la tierra

Con su húmedo aliento.

Después de cuarenta años,

Sigo viendo nubes, sigo soñando,

Sigo con los mismos deseos.

El cielo, es la sala

Donde se proyectan nuestras películas,

Con nuestros dramas, nuestras comedias…

Y… de momento…

Yo, soy un cinéfilo, que, afortunadamente,

Entretengo mi tiempo

Viendo pasar las nubes de mi vida.

.

jueves, 29 de junio de 2023

Lugar donde se destierra el alma

 

Lugar donde se destierra el alma

 


 Al búho de la noche,

 Le escuché decir  qué:

La Tierra, o mundo en que vivimos,

Es el lugar donde reinan  a dúo

La luz y la oscuridad,

Que  en la oscuridad, tétrica y misteriosa,

Se destierra el  alma

Cansada de tantos sueños abortados.

Que es el lugar donde la mariposa,

Juega al ajedrez con  la avispa,

Exponiéndose al jaque mate.

Y el ruiseñor, de canto sublime,

Canta a la rosa marchita;

Mientras nuestro espíritu arrogante,

Navega por la inmensidad del mar

Como un  sarmiento  flotando a la deriva.

Que el vino tinto nos atonta;

Pero es lo único capaz de arrancar una sonrisa

Cuando los ángeles de la taberna

Pulen los deseos del alma.

Que el cáliz de la rosa vuelve ebrios

Y pese a  enrojecernos  la cara por su burla,

Aprovechamos ese momento

Para decir sin tapujos lo que pensamos,

 Lo que sentimos, lo que amamos…

Y como en realidad, todos nuestros sueños

Nos hicieron flotar en la nube,

Hasta que llegó el frío viento de las tempestades

E hizo que nos desplomásemos contra la filosa roca,

Donde ángeles y demonios, lucharon

Para hacernos olvidar  que existió un  Edén.

.

 

sábado, 24 de junio de 2023

¡No pasarán!

 

¡No pasarán!

 



Al abrigo del lenguaje

Con sus palabras de acero,

Mandan los murciélagos xenófobos

Haciendo estallar los tímpanos

 Con sus tétricos vuelos ciegos.

Estos pilotos experimentados

Hincan sus rodillas en  el estómago

De los que no nos lo merecemos.

¡Pero están ahí, porque alguien lo consintió!

Poniéndolos en nuestro camino

Para hacernos llorar;

"¡No pasarán!" era el lema;

Pero pasaron,  nos sometieron bajo su yugo,

Y finalmente... ¡nos  gobernaron!

La rueda de plata se transformó en piedra de molino,

Siendo  nosotros, el grano de mies

Que les sirve de sustento.

Ellos, fueron los que se bebieron el rocío del clavel

Mientras la belleza de la tierra dormía,

Quizás, soñando con los copos de nieve.

Ahora, el cielo está cerrado 

Por las tinieblas de sus decisiones,

Los árboles absorben los reglamentos

Y la montaña herida, abre su puerta de alarma.

Se extingue la hierba,

Mientras los  animales de puntiagudos cuernos

 Nos guían hasta la colina del hambre,

Para abrazar a nuestros muertos,

Convertidos en herrumbre  tras el paso de los años.

Ellos, dictaron sentencia,

Y los buitres de traje oscuro, la ejecutaron.

¡Pero no pasa nada!

¡Nos estamos superando!

Ya nuestras tripas amargan como altramuces

Y nos tragamos hasta el cuero cabelludo.

La niebla quiere despedirse

Del abrazo mortal del horizonte,

Para que de nuestras pestañas

Broten lágrimas de plomo;

igual que el  plomo que el viento  envía

Haciéndonos blanco.

Mientras ellos, con la mano orgullosa extendida,

Señalan al águila de la bandera

Rodeada de polvo dorado.

El escorpión baila de alegría

Tras esquivar el fuego,

Mostrándonos su mortal aguijón,

Capaz de envenenar al país entero.

Sólo cabe la idea de convertirnos en caracol

Envuelto en perennes babas,

Para poder avanzar;

Pensando qué, el día que  dejemos de hacerlo,

Nadie nos echará de menos.

¡Hay más caracoles que seguirán nuestro rastro!

Quizá sin saber que  dicho sendero

Los llevará hasta el fuego.

La deidad, ha resucitado,

De su guerrera cuelgan medallas,

Unas ganadas por matar a un ciento,

Otras, obtenidas a raíz de  aniquilar a miles;

Y es tal su fulgor

Que hasta el sol de la tarde se estremece.

¡Pero no tengáis miedo corderos!

¡Los corderos razonan!

Cabe preguntarse si, el lobo  cortó sus garras,

O por el contrario... ¡se las afiló!

 

 

martes, 20 de junio de 2023

Cuando tenga soledad

 

Cuando  tenga soledad


Cuando  tenga soledad

Contaré las estrellas;

Cuando tenga hambre de amor

Cerraré los ojos y masticaré los sueños;

Cuando quiera viajar acompañado

Llenaré mi mochila con tus recuerdos;

Cuando quiera respirar aire puro

Desconectaré mi teléfono y miraré a los nimbos;

Cuando quiera hablar con un ángel

Pronunciaré tu nombre;

Cuando me quiera castigar

Pensaré en todo lo que me pierdo por no tenerte;

Cuando quiera ver el mar

Recordaré tus ojos;

Cuando sienta frío

Me abrigaré con los recuerdos de tus abrazos;

Cuando desee ver un auténtico milagro

Me recrearé con una fotografía tuya;

Cuando quiera parar el tiempo

Me desharé del reloj;

Cuando me quiera confesar

Desnudaré mi alma,

Y bajo el puente del río

Lanzaré piedras planas a su corriente,

Pues   cada salto de la piedra 

Será la forma de lavar mis pecados.