jueves, 27 de noviembre de 2025

Pido devuelvan tu amor

 






Pido devuelvan tu amor




Uooh, uooh, uoh, uooh...

 Uooh, uooh, uooh ,uooh...

Estoy mirando al cielo

 este cielo nuestro 

completamente azul,

el que miramos los dos juntos

abrazados, sin prisa, con gratitud.

Qué felices fueron aquellos momentos

en los que sin necesidad de pedir

nos ofrecíamos los dos. 

El mundo era ancho y duradero,

nada fuera de nuestros dos metros

 tenía ningún valor,

pues lo único y verdadero

era nuestro incombustible amor.

Ahora me pregunto qué ha cambiado,

ahora me pregunto qué cambió,

para  que tú fueras a un nimbo blanco

cuando antes eras un rosado arrebol.

Nada en nuestro entorno ha mejorado

hasta los árboles perdieron su frescor,

por eso, mil veces me pregunto:

¡Ay...! Qué pasó, qué pasó, qué paso...

Qué pasó con nuestro  incombustible amor.

Mi corazón ya no se puede destrozar,

porque mi corazón ya se destrozó

y no quiero...,no quiero..., no quiero...

 perder para siempre 

  el último resquicio de tu amor.

No, no, no, no, no, no, no...

Porque entonces sería

 un insulto ofrecido al verdadero amor.

No,no,no,no,no,no,no...

No quiero resignarme 

ha contemplar el cielo,

un cielo que observamos tú y yo,

 sin ninguna prisa y abrazados,

porque era  verdadero filin

un filin, que en nosotros cuajó.

Ahora, sin tu amor vivir no puedo,

sin ti, noto pararse el corazón,

por eso hoy por favor le pido al cielo

que  me sea devuelto tu amor.

Uuuuuuuuuh...Uuuuuuuh...

 Entre la flor y la mariposa,

podrá existir  cierto amor;

Pero lo nuestro es otra cosa,

comparado con el amor nuestro

no tiene ningún color.

Mmmmm,h... Mmmmmmh...



La mirada de Manuel

 





La mirada de Manuel



No puedes sostener la mirada de Manuel.

Si este hombre te mira, no,

seguro que no puedes;

pues su mirada está estudiada

de las aves nocturnas,

y del cernícalo, que se sostiene en el aire.

Qué bonito está hoy el jardín

Uh, uh, uh, uh, uh, uh, uh, uh...

Qué bonita está la mañana,

y qué bonita  la flor que prendes 

en tus ensortijados cabellos.

Hoy todo parece más bonito

porque antes,

 lo ha estado observando Manuel.

Qué bonito nombre

 y qué mirada más cómplice

es la que tiene Manuel.

Ahora te mira Manuel,

intenta sostener su mirada,

y entonces, entras en su corazón.

Este hombre es maravilloso,

fantástico y ceremonioso,

pues a Manuel, a Manuel, a Manuel,

nadie su mirada la puede sostener.

Y si alguien la consigue sostener 

entonces se adueñará de tu corazón,

como lo hace la  abeja

del néctar de toda flor.

Ay qué viene, qué viene, qué viene,

hacia nosotros Manuel,

no le sostengas la mirada

pues si lo haces, 

se adueñará de tu corazón,

como se adueña la abeja

del néctar de toda flor. 

Ya ha entrado, ya ha entrado,

Manuel en tu corazón,

porque tú le has sujetado

para que te diera su amor.

Ooooh, este es Manuel,

el hombre que con su mirada

se adueña de tu corazón,

como lo hace la abeja

del néctar de toda flor.

Up, up, up, up, up, up, up...

Qué maravilloso es este hombre,

su mirada embruja, embruja...

porque Manuel, se adueñó

 de los destellos  de la luna

y ahora, también de mi corazón.

Mmmmmmh...Mmmmmh...

La gypsy que se adueñó de mi corazón

 







La gypsy, que se adueño

 de mi corazón


Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay...

Cuánto me acuerdo de ti;

Cuánto me acuerdo de esos bailes

realizados alrededor de la hoguera,

competiendo con los radiantes 

fulgores de la luna llena.

Qué agradable experiencia,

pues mi corazón, 

se alegró de tal manera,

que aún reclama tu divina presencia.

Tú, eres la gypsy más alegre

que jamás hubiese visto

y que danzando, danzando,

alrededor de la hoguera, 

sé que danzabas para mí

y mi corazón  lo percibía así.

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh... 

Qué primor fue verte danzar

bajo la luna llena

y a nuestro creciente amor.

Oh, au, oh, au, oh, au, ooh,

qué emoción, qué emoción,

qué emoción poder verte danzar

sabiendo que danzabas para mí.

Hoy te llamo con el sentimiento

de las agudas  notas de mi violín.

puedo decirte que,

te hecho de menos,

porque te necesito,

porque necesito tu amor.

más alegre... que tú,

cuando danzabas

de forma desenfadada

y lo hacías para mí.

Yo nunca te podré olvidar,

pues tú, eres mi gypsy,

la que se adueño de mi corazón

y jamás, jamás, te podré olvidar.

Mmmmmmmh...Mmmmmmh...



miércoles, 26 de noviembre de 2025

La joven que contempla el horizonte

 





La joven

 que contempla el horizonte




Encaramada en lo alto del acantilado,

observando el mar,

viendo una puesta de sol,

magnífica, brillante, espectacular,

permanece ella,

mirando al horizonte,

quizá buscando un barco que nunca llega.

Pues los barcos pasan,

pasa, pasan, pasan, pasan...

todos ante ella pasan,

Y ninguno se fija en ella,

como en la vida real

 a algunas mujeres pasa,

por muy guapas que se pongan 

y parezcan que son muñecas de porcelana.

Ese, ese, ese, ese, ese, es el problema,

que la porcelana es muy cara ,

y si la dejas caer... estallan.

Si tu carta de presentación

es solo tú formidable físico,

espera, espera, espera, espera...

 aguanta, aguanta, aguanta, aguanta...

Tú sigue aguantando,

pero no olvides que los años van pasando

y te puede pasar como a las dulces uvas

que con el tiempo se vuelven pasas.

Pero hoy miras al horizonte,

e intentas descubrir su cielo,

y del cielo estoy bajando yo

para ser tu hombre y también

 tu apoyo y tu consuelo.

Yo te construiré una casa

al borde del impresionante acantilado

para  que cuando tengas tiempo sigas,

sigas, sigas, sigas, sigas, sigas...

Sigas observando el horizonte si ello te gusta.

Yo te observaré a ti,

que ere mi cielo, mi amor, mi vida, mi consuelo.

Y te diré mil veces seguidas que te quiero.

Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero...

Te lo diré tantas veces,

 como tantos otros nunca te dijeron,

quizá ante el temor inmenso

de  que tu fina porcelana se rompiese,

y entonces eso, eso, eso, eso, eso...

 ya no tuviese ningún arreglo,

cuando yo me hubiese conformado

con un trocito tuyo, aunque fuese pequeño.

Sigue e oteando el horizonte

yo por eso no me quejo,

porque cada día sale el sol

y para mí es un sol nuevo;

pese a que yo cada día me vuelva

mas viejo y a la vez ... más sincero.

Mmmmmmmhhhh... Mmmmmmhhhh...

Este hombre serio es Moisés

 






Este hombre

 serio es Moisés



Hei, heip, heip, heip, heip...

A este enigmático hombre,

 de  rostro serio y luenga barba,

el hombre que no lo veía

desde que un día su anterior barba 

se la cortara hasta la carne

es mi amigo de infancia

llamado Moisés, para más gracia.

Ahora, tiene una barba tan crecida

que hasta se ha hecho trencitas,

a las cuales, mezcla con  hebras de seda

con llamativos colores.

Pero ahora, pero ahora, pero ahora...

muestra rostro interesante,

piel más broceada de lo habitual,

y alguna caprichosa arruga

marcada como un sello en su frente.

Este es Moisés,

mi amigo de infancia ,

el que me contaba todos sus secretos;

pues contármelos a mí, no le importaba.

Moisés, querido amigo,

cuéntame en estos años

que no te he visto

qué es lo que de ti ha sido.

¿Has sufrido decepciones?

¿Qué ha pasado con tus sueños?

¿Se han cumplido?

Cuéntame tus aventuras  Moisés,

 mi viejo y querido amigo.

-¿Puedo?

Adelante, adelante, no te cortes,

a todo lo que me digas, yo te sigo.

Conquisté a cinco princesas,

a cada cual  de ellas mas hermosa;

pero me pasó una cosa:

a las cinco las besé

y en sus brazos me tuvieron;

pero que triste compañero,

a continuación, una a una, 

de mis brazos desaparecieron.

Luego me fui navegando

con mi barquito velero,

y con él arribé en una isla

libre de penas y agitación.

Allí no había más que lindas sirenas

que a mi alrededor danzaban

y collares de flores me regalaban.

A cinco de ellas las besé

 y las  mantuve en mis brazos;

pero una a una, como dulces pájaros

de mi se fueron compañero, 

de mí, se fueron volando.

Luego me fui hasta la selva,

y allí, y allí,  bufff, madre mía,

qué bellezas nativas me encontré,

 todas superaban en belleza a las anteriores

y con pasión a cinco de ellas, las besé;

pero qué pena amigo mío, qué pena,

tras hacerlo, se convirtieron en panteras;

panteras, panteras, panteras negras...

Tan negras, como una noche negra.

Luego me adentré en un desierto,

y al llegar a un oasis, allí me recibieron

unas formidables  mujeres,

y para mí danzaron su danza del vientre.

Qué fascinado amigo y compañero,

tan bellas eran qué daban vértigo.

A cinco de ellas besé

 y en mis brazos las sostuve;

pero qué pena amigo y compañero, 

tras hacerlo, una a una, 

se trasformaron en camellos;

pero aún puedo dar gracias,

porque ellos, hasta aquí me trajeron,

lugar donde comenzaron

mis enigmáticos sueños.

Y eso es todo, y eso es todo y eso es todo...

y esa ha sido mi vida,

todo un sueño, amigo y compañero.

Mmmmmmhhh...Mmmmmmmhhh...

 


El Santísima Trinidad

 








El Santísima Trinidad




El rey de los mares.

El galeón más imponente

jamás antes construido

para la armada española:

El Santísima Trinidad,

también conocido

con el sobrenombre de: 

Nuestra Señora del Buen Fin.

Por su divina grandiosidad,

Él era el poderoso,

el rey de los mares,

desde el Océano Atlántico,

 hasta los Mares del Sur,

pasando por Las Australias.

Construido en La Habana,

y para Gloria de España,

Luchó en la batalla de Trafalgar.

Él, era  el rey de los mares

el Poderoso, el grandioso.

con sus ciento cuarenta cañones,

intimidaba hasta las tormentas,

y a los terribles tifones.

Hasta los temibles piratas

 huían ante su descomunal fuerza de ataque

pues con sus velas desplegadas

henchidas con el viento delos mares

parecía un gigantesco albatros,

por eso, no navegaba, él volaba

sobre las blancas espumas 

de la mar siempre océana.

No tenía competencia

ya solo con su nombre indicaba

majestuosidad y potencia:

El Santísima Trinidad,

o Nuestra Señora del buen Fin.

Por eso, era el rey de la mar  océana.

Porque no navegaba,

 si no que como un albatros

con majestuosidad,  

entre los vapores de las olas volaba.

Y al final, encontró su Eternidad,

descansando en las praderas de la mar.

Donde todo buen navío,

 merece descansar.

Los días de intensa niebla,

 o de terrible tempestad,

aún se oyen los ecos de su tripulación

luchando contra los elementos

que siempre ofrece la océana mar.

Ummmmmmmhh...

Ummmmmmmhh...



¡Vaya lata vaya lata!

 








¡Vaya lata, vaya lata!



¡Vaya lata, vaya lata!

¡Con la de cosas que tenía que hacer!

y hoy, el cielo se ha empeñado

en que tenía que hacer llover.

Se ha empeñado en hacer llover

en llover, en llover, en llover...

¡Qué lata, qué lata, qué lata...!

Con la de cosas que tenía hoy que hacer,

entre otras cosas, 

coger el periódico y leer.

Leer, leer, leer, leer, leer...

Después de hacer tantos planes

y mira, mira, mira, y mira tú para qué

si el cielo hoy se ha empeñado

en que tenía que llover.

Y es que las cosas no me salen

no me salen, no me salen, no me salen bien,

o me salen al revés,

  al revés, al revés, al revés, al revés...

Con la de cosas pendientes que deje ayer,

y entre esas muchas cosas

la del periódico leer.

Pero el cielo, el cielo, el cielo...

se ha empeñado hoy en llover,

porque tocaba y así debía de ser.

Llover, llover, llover, llover...

Agua para la tierra, que tiene sed,

mucha sed, mucha sed, mucha sed...

Lo malo es que no puedo ir a ningún lado

con la de cosas que tenía yo que hacer,

y entre ellas comprar el periódico

para tranquilamente, comenzarlo a leer.

Y qué fresca que es la lluvia

si es lluvia de atardecer.

Pues si te enfrías luego, 

no paras de toser.

Toser, toser, toser, toser, toser...

Y ya pasada la tarde,

la noche llega después,

después, después, después, después...

Y de noche, los periódicos no se leen bien.

No, no, no, no, no... No se leen nada bien.

Pero te prometo que mañana

 todo dicho cumpliré,

y entre ellas, ir  comprar el periódico

para leerlo después.

Ahhhhh, qué buena qué es esta agua

para  regar y beber,

y si es preciso que llueva

que al periódico, ya le daré un puntapiés.

Venga, venga, agua divina,

agua para mitigar la sed.

Pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon...

Así es el ruido del agua

cayendo de un canalón.

Pon,pon,pon,pon,pon,pon...