jueves, 30 de julio de 2026

Rico en dinero, pobre de corazón

 





Rico en dinero
Pobre de corazón


 

Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...

A las puertas de un rico avariento


Un niño mendigo limosna pidió;


Pero en vez de darle la limosna


El rico avariento lo menospreció.


El mendigo se puso muy serio,


Y en su misma cara le recriminó:


"Quien no atiende a la mano extendida


Vivirá el resto de la vida con la maldición.
Oooooh,oooooh,ooooh,ooooh...


Pues el hombre, no es humano,
 pierde dicha  condición


Por no  ayudar a  su hermano


Cuando éste lo precisó.
Ja, ja, ja, ja, ja, ja, jp, j, jo, jo, jo...

No habrá dinero bastante


Para tus males  curar;


Pues quien se aferra al dinero;


Pierde todo lo demás.


Un día llamarás a mi puerta,


Y entonces le atenderé yo;


Pues aunque no se lo crea,


Soy muy distinto de vos. "


Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja...
Jo,jojo,jo,jo,jo,jo,jo...

Dicho esto y con  guasa

 su puerta,  con llave  cerró,
 no fuse se dira el caso
 y entrara la maldición.


El mendigo llamó a otra puerta


Que con placer, lo acogió.


¿Y con el rico qué pasó?


Que desde aquel mismo día


todo le fue de mal en peor;


La fortuna de que presumía


Toda entera la gastó.


No en comilonas, ni en juergas,


Ni en apuestas de salón,


Sino en pastillas y  hierbas


Que al final nada curó.


Más  pasados unos años

A sus oídos llegó,


La fama de un hombre sabio

Convertido en Gran Doctor;


Pues por lo visto curaba


Los males del corazón.


En vísperas de la Navidad,


Ya entrampado y sin honor,


Decidió hacer una visita


Al afamado doctor.


La consulta estaba cerrada;


Pero comenzó a llamar,


Le dolían todas entrañas


Con un dolor infernal.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...


Tras unos segundos de espera


Sonriente abrió el doctor,


Dígame lo que le pasa


Para así curarlo yo.


La comida me atraganta,


A nada encuentro sabor;


En mis sueños hay borrascas, 


Vientos de infierno y  traición.
Oooooh, ooooh, oooooh, oooooh...


He perdido mi dinero


Mi rango y  mi posición,


Y nadie logra quitarme


El peso del corazón.


Y después de varios rezos


Y un mejunje que le dio,


Aquel hombre fue curado


Como por Gracia de Dios.


Y si  preguntas amigo


Quién era ese Gran Doctor;


No era otro que el mendigo


Que le echó la maldición.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...


 


 


 

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