La fuerza de tu Dios
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
Aquel día me fui a casa
amargamente llorando
Porque lo que más amaba
Atrás me lo iba quedando.
Y cuando estaba en la cama
Permanecía pensando,
Si aquel diablo pegaría
O te causaría algún daño.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...
Fue una noche terrible
Llena de cuchillos largos,
Quedando la incertidumbre
De si volvería a tus brazos.
Tenía tormentas de duda
De si me echarías a un lado,
Como a ese juguete roto
Que destrozaste jugando.
Oooooh, oooooh, oooooh,oooooh...
Mas tu Dios, te dio la fuerza
Y tú, la que hizo el milagro,
Para salvar la barrera
Que a ti puso un visionario.
Pasaste de ser culpable
A quien tenía la razón;
Eres mujer adorable,
Noble y de gran corazón.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...
Te acuerdas que el viento azota
Porque un mal día azotó;
Y aunque aceptas su derrota
sabes bien que se alejó.
Ahora permanece soplando
suavemente un aquilón,
nacido del aleteo
de un amoroso corazón.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

No hay comentarios:
Publicar un comentario