El poema que escribí para ti
Aaaaah, aaaaah,aaaaah,aaaaah...
Las hojas en otoño
Se empiezan a caer,
Se entristecen los árboles
y al verlos, yo también.
La lluvia de gotas frías
De aquel triste atardecer,
Se clavaron como espinas
En el fondo de mi ser.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah
En el parque no hay flores,
La fuente tiene sed,
Se acercan los gorriones
Y no pueden beber.
La fuente de pasiones
Que brotó en mi juventud,
Se secó como las flores
Al llegar la senectud.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
Hoy veo las calles vacías,
Ha comenzado a llover,
En tormenta repentina
Al igual que en el día aquel.
Más he salido en tu busca
¡Pero no te logré ver!
La lluvia tuvo la culpa
Y si no, ¿dime tú quién?
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
Me bajé por la Avenida
Y hasta el parque yo llegué,
Con la ilusión renacida
De verte ¡Y no te encontré!
La fuente seguía seca,
Al igual que en la niñez,
En que mi boca sedienta
Te pidió a ti de beber.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Mi vida es la del gorrión
Que fue a la fuente a beber,
Y allí tan sólo encontró
Un cruel atardecer.
¡Qué mala suerte,
Qué mala suerte !
Que se quedó sin agua
Para mí tu fuente.
Que se quedó sin agua
Para mí tu fuente.
“Leyendo hoy este poema
Que yo escribí para ti,
Me he puesto más triste
Que cuando lo escribí.
Aaaaah,aaaaah, aaaaah,aaaaah...









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