Decir poema
Ayyyyyy...Ayyyyyyyy... yyyyyyy...
Que dichoso y perfumado,
es un poema de amor,
de un poeta enamorado
con la dulzura y candor,
reflejado en unos versos
manados del corazón.
Decir poema, es decir sonrisa
el aliento de una flor,
la música de la brisa,
y el primer rayo de sol,
El que entra por la ventana
cual canto del ruiseñor
alegrando la mañana
con su sueño de ilusión.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...
Qué bonito es un poema,
en el no existe traición,
porque dice exactamente
lo que dicta la razón.
La musa me presta auxilio,
destilando sentimientos,
sentimientos muy fecundos
en armonía y en besos.
Oooooh, oooooh, oooooh,oooooh...
Los versos son una ofrenda
ofrecida al ser amado,
pues tiene toda la esencia
del más apreciado ramo.
El poema nace en el alma
hasta convertirlo en flor,
con delicadas fragancias
inventadas por un dios.
EL verso es como una sierpe
deslizandose sigilosa,
y penetrando en el alma
de na manera gloriosa.
Siempre acepta las preguntas
de si es pozo o claridad,
si eres loba enfurecida,
o abeja de un gran panal.
Aaaaah, aaaaah, aaaaaah, aaaaah...
Hoy hay nubes de tormenta,
los relámpagos centellea,,
cual sierpes de eternidad,
mientras el alma desciende
hasta una fosa abisal
donde nacen los poemas
de la plena actualidad.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
Enarbolando banderas
de todo sueño ancestral.
que es vivir en armonía
conla cruda realidad.
Como un auriga mágico
consagrado al ardor;
Soy Pegaso, que volando
despliega auras de amor.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Vuela tan lejos los sueños
que a veces hasta se pierden,
tras las nubes del misterio
donde los amores prenden.
Dios ha perfumado el pecho
para alegrar el corazón,
con la alegría del ciervo
que con su amor se encontró.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Los poetas, no reconocen fronteras,
Los hombres vulgares sí,
Y colocan sus guerreras
y empuñando su fusil.
Quien es el dueño del árbol
que de frutos se cubrió,
y el arbol orgulloso nos dice
que su dueño solo es Dios.
El árbol mira y recuerda
Que es el fruto de la tormenta
Que le cortaron las piernas
Y sus muñones se hincaron
paar estar firme en la tierra.
Mi país, es el cielo que escucha,
Mi bandera, son las gotas del rocío,
Y mi amor, son los ojos de una cierva
que siempre bebe en mi río.
Y de tanto poco y poco,
hoy se llenan los tranvías.
porque cada día somos más locos
los que hacemos poesías.
Aaaaah, aaaaah,aaaaah, aaaaah...
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