viernes, 3 de julio de 2026

Un mundo feliz

 





Un mundo feliz



Mmmmmmh...Mmmmmmh...

Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay...

Aeoeh, aeoeh, aeoeh,aeaeh, aeaeh...

Esta alegría que tengo,

esta alegría que dio Dios,

es  gracias a este mundo

que brilla gracias al sol.

Qué alegres vuelan los pájaros,

qué alegre es su trinar, 

mientras un plácido arroyo

serpentea el cañaveral.

Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...

Son  los destellos florales 

del radiante amanecer,  

hontanar de manantiales

  para mitigar la sed.

Ahora estoy en esta orilla

viendo algunas maravillas

que  Dios, para todos  creó.

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Nada  hay comparado 

con esta inmensa alegría

que me produce al sentir,

la maravillosa sinfonía,

que  producen cada día

 los pájaros de mi jardín.

Tirurí, tirurí, tirurí, tirurí...

El ruiseñor es el rey,

del canto y el más puntual,

el que tiene como ley

cada día despertar.

 Yo me despierto contento

fruto de una bendición,

y por eso, miro al cielo

y le doy gracias a Dios.

Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...

Qué bonito es tener niños

danzando  a mi alrededor,

pues sus corazones nobles

solo desprenden amor.

Y todo eso amigos míos

es por la gracia de Dios,

porque considera  hijos,

como su hijo fue el Señor.

Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

Qué alegría da este espíritu,

que nos llena de ilusión,

y por eso nos convierte

 en caballo vencedor.

Tirurí, tirurí, tirururí, tiruri, tiruri, tiruró...

Dicen que Dios está conmigo,

que lo tengo por castigo,

¡y qué buena  es su labor!

El guiso que nos prepara

cada día nuestro Señor.

Los gallos están cantando

con su mágico flautín,

 pues  a todos está despertando

y les anima a vivir.

Kikiriki... Kikiriki...Kikirikiiiiiii...

Esa es la alegría del gallo,

la misma que tengo yo,

por más que me caiga un rayo

en mitad del corazón.

Hoy el día está sublime,

radiante y hasta  más azul,

y un reyezuelo me ha dicho

que así  lo has querido tú.

Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...

Algunos buscan el cielo

y les cuesta descubrir,

que el cielo más verdadero

es el que tenemos aquí.

No el celestial, el terreno,

al que podemos pisar y sentir,

solamente hay que ser sinceros,

vivir y... dejar vivir...

Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...




No hay comentarios:

Publicar un comentario