domingo, 5 de julio de 2026

Cita a ciegas

 







Cita a ciegas




Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...


Yo le gusto mucho a un hombre

  o creo que debo gustar,

 porque me ha mandado un sobre

  que no es nada abitual:

dos billetes de avión, 

dinero, una buena cantidad, 

 y cuatro líneas que dicen

 esperáme en tal lugar, 

 En ese lugar ya estoy

en mesa ya reservada, 

con un bonito jarrón 

con flores muy perfumadas, 

por lo visto dichas flores, 

estaban recien cortadas

  y unos lacitos de seda  

por las flores desparraman. 

Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...

Me han dicho vendrá enseguida

 la persona que faltaba, 

 y ahora mirando  su silla,  

me pongo ya a imaginarmela.

Será un hombre bien vestido,

 con ropa de buena marca, 

 en el ambiente hay un perfume

 que me fascina  y embriaga,

 y yo ya empiezo a soñar

 y a dibujarle la cara.

Aaaaah, aaaaah ,aaaah, aaaaah...

Con un vigote muy fino,

 patillas bien recortadas, 

 con bucles en sus cabellos

 y una sonrisa muy blanca. 

Ahora me fijo en el vuelo

 es el setecientos quince; 

Una aerolinea africana

 de Kenia seguramente,

  un safary fotográfico 

es lo que ponia el billete  

me acuerdo del elefante 

y animales muy potentes

 como el rinoceronte blanco

 odel búfalo del cabo,

  que son apisonadoras, 

sise sienten perturbados.

Oooooh, oooooh,oooooh,  oooooh...

Pero ahora me preocupaba 

del hombre que había invitado,

 pues me había bebido el coctel

 y aún no se nabia presentado.

Sin embargo era observada 

por una mujer elegante,

 que se me había puesto al lado,

 con unas gafas  oscuras 

y una pamela de raso, 

con guantes altos y blancos

  y labios muy bien pintados. 

Se parecía a una estrella

de las que salen en Hollyvod.

Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

 Movio sus gafas ligeramente,

 como un guiño probocado,

 hasta percatarme del lunar 

que tenía bien dibujado 

a la izquiera de sus labios.

Era una amiga de infancia,

 la que hacía tiempos no veía,

 y por lo visto fue ella

 quien  esa cita exigia.

De mí estaba enamorada 

desde hacía muchos años, 

 y había llegado el momento

 de esa forma declararmelo.

Ooooooh, oooooh, oooooh, oooooh...

No me atraen las mujeres, 

tampoco un hombre  atrapó,

 porque son unos infieles 

y a infieles no quiero yo.

 Quien sabe si de aquel viaje,

  se aviva mi corazón,

 y volvamos de la mano 

en prueba de nuestro amor.

Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...


  

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