Una pluma cayendo
era ligera, como la espuma,
como la espuma era su cuerpo,
más nuca contó aquel ave
que del cielo surge el viento.
Un día tanto fue azotada
por el terrible aquilón,
que una pluma de su ala
vilmente se la arrancó.
Todo lleva su proceso
Y esa pluma en su vaivén
fue escribiéndole unos versos
para el poeta Manuel.
De tinta puso su sangre,
de tintero su corazón,
y una carta lanzó al aire
con sus suspiros de amor.
Aaaaaaaaayyyyyy... Aaaaaaayyyyyy....
Qué versos más desgarrados,
qué ciencia oculta el amor,
cien versos desparramados
por culpa del aquilón.
Hay un aquilón de olvido,
y alguien que olvidó el amor,
amor que fue sumergido
y una piedra lo aplastó.
Volando llega otra pluma,
esta es pluma de un halcón,
por tanto tiene fortuna
hoy le vuelve un nuevo amor.
La pluma bajó danzando
al ritmo de una canción,
Los mirlos la están cantando
en verdadero pregón.
Quien tenga las plumas verdes
que preste mucha atención,
si no lo cuidas, lo pierdes,
y una prueba es el amor.
Yo soy como esa oropéndola
que tiene el pecho amarillo,
que con cualquier bolsa vieja,
construye un flamante nido.
Luego lo cuelgo de un árbol
para evitar depredadores,
y sea después un escandalo
que se lleven tus amores.
Yo la lección he aprendido
y la he aprendido muy bien,
Porque a mí me la ha dictado
el gran poeta, Manuel...
Tralarán, tralaran, tralaran, tralararán
tran lalero.
Tran larán, tran larán, tran laran, tran laran tranlarán...
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