El amigo que se fue
Hoy quiero recordar al amigo
al amigo que se fue,
pues solo se fue su cuerpo,
su alma siempre la tendré.
Fue un amigo que me dio
su más preciado tesoro,
gratis entrego su amor,
gratos me entregó su oro.
El oro de su cariño,
el oro de su pasión,
el roro que todavía brilla
dentro de mi corazón.
Oooooh, ooooh,ooooh... oooooh...
Yo no lo puedo olvidar
y por eso lo recuerdo,
como un ser muy especial,
que brillando está en el cielo.
Qué brillantes, qué brillantes
los besos que me ofreció,
como un brillante divino
fruto de Nuestro Señor.
El aquí no está presente;
pero percibo su piel
con esos aromas pomares
dulces igual que la miel.
Eeeeh, eeeeh,,eeeeeh,,eeeeeh...
Qué maravilloso recuerdo
qué rosa el atardecer,
par un feliz reencuentro
con los amores de ayer.,
Qué maravilla de hombre
qué prudente y qué fiel,
pues nunca tuve una queja
ni de un hombre ni mujer.
Eeeeeh,eeeeeh,eeeeeeh,eeeeeh...
Mi alma siempre lo adora
y hecha de menos también,
pues ya no habrá otro hombre
más apuesto y sea más fiel.
Ooooooh,ooooooh,oooooh,ooooh...
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