domingo, 8 de marzo de 2026

La atractiva farmacéutica

 




La atractiva farmacéutica



Ya hace días que la observo

 a la atractiva dependienta, 

ya que está en una farmacia 

 que siempre para mí está abierta.

 Usa gafas muy bonitas, 

con los cristales muy grandes,

 que  sus ojos iluminan

 como si fueran diamantes.

Qué belleza, qué belleza, qué belleza...

 Qué bella es esta joya, 

qué joya de dependienta, 

pues a todo aquel que mira

 deja con la boca abierta.

Aaaaaah, aaaah, aaaaah...

Madre mía qué alegría, 

 y cuanto fulgor irradia, 

 qué linda fotografía,

 qué vendaval, qué simpática, 

y siempre con la sonrisa

bien dibujada en su cara,

 con unos dientes  tan blancos

como las cumbres nevadas.

Aaaaah, aaaaah, aaaaah...

 Pero lo que más importa

 y que tiene que saber, 

es que tengo un todo camino

color blanco y que esperaré,

 a que baje la persiana

 para llevarla a comer.

 Madre mía, madre mía, madre mía...

 ¿Esto podrá suceder? 

si ya muchos la pretenden

 y conmigo ya son cien. 

Qué ilusiones yo me hago; 

pero todo está por ver, 

 de ver lo que me contesta

 esta singular mujer.  

 Ya  ha cerrado la farmacia 

 pronto se habrá de saber,

   pues va expandiendo fragancias

 con  flores de  amanecer.

Tras el cristal de sus gafas 

 le cuento los pestañeos, 

pues veo tan clara su cara

 que casi ni me lo creo.

 Pero lo veo,  lo veo, lo veo...

 lo que un hombre quiere ver,

 cuando se fija en la cara 

 de una preciosa mujer. 

A mí me tiene embrujado

 desde ese mostrador,

 más nunca va a ningún lado

 ya que esa es su profesión.

 La de atender a un publico

 que requiere su atención, 

 que piden medicamentos

 para curar su afección.

Ayyyyyyy... Ayyyyyyyy...Ayyyyyy....

 Qué dolor, qué dolor. qué dolor... 

Hay qué dolor más horrible, 

es este que tengo yo, 

 pues estoy enamorado

 y no siento el corazón.

 quiero decirle y no puedo, 

porque es loca mi aflicción, 

pues necesito  un antídoto

 que calme  mi corazón.

 Ya que de ti está  embrujado

 y por completo lo estoy yo, 

 de la chica de bata blanca

 que sirve tras el mostrador., 

esparciendo las  fragancias

 de la más exótica flor.

 Una flor tan perfumada 

 que llena la habitación, 

 donde están clasificadas 

 toda la medicación.

Ayyyyy... Ayyyyyy...Ayyyyyy...

 Qué suspiros a mí arranca.

 Qué alegría, qué pasión, 

 es la que yo estoy sintiendo

 estoy sintiendo por vos.

 por eso  invito a que accedas

 a dar conmigo un paseo, 

 allá a donde tú prefieras, 

 como si quieres  al cielo

  donde  yo te  haría un collar 

con los más vivos luceros.

 Adelante, adelante, adelante...

Mmmmmmmh... Mmmmmmh...


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