Rumba plena
Uuuuuuuh, uuuuuuh, uuuuuuh, uuuuuuh...
lalalaila lalalaila, lalalalaila, lailaila...
Uuuuuuuh. uuuuuuh, uuuuuuh,uuuuuh...
Mira, mira, mira, mira...
Mira, mira, amiga fiel,
para ti ya está encendida
la antorcha de mi querer.
Tranlarán, tranlarán,
tranlarán, tranlarán, tranlarero,
tranlarán, tranlarán,
tranlarero larero larán,
Vente dándote un paseo
a mi casita del río,
donde no existen perjuicios
ni tampoco hay amoríos.
Ven alegre, ven alegre,
ven alegre a mí mujer,
pue yo a ti quiero mostrarte,
la antorcha de mi querer.
Oeoeh, oeoeh, oeoeh, oeoeh,
Acércate a mi casita,
y ello llenará de gloría,
pues allí hay agua bendita
movida por una noria.
Una noria que yo empleo
para regar mi jardín,
y quede húmedo el lecho,
y alegres puedan surgir
las más bonitos claveles
para ofrecértelos a ti.
A ti, a ti, a ti, a ti, a ti, a ti...
Porque entre todas mujeres
para mí yo te elegí.
Eso es, eso es, eso, eso eso es...
Eso es lo que quería decirte
para que entendieras bien,
pues soy hombre de palabra
y con rumba te lo digo,
con rumbas yo te expresé,
el amor que yo te tengo
y el amor que te tendré.
Eso, eso, eso, eso, eso eso...
Eso, eso, está muy bien,
Porque eres mujer divina,
y un encanto para Manuel.
El hombre que rumbas canta,
cuando empieza a amanecer.
Olé, olé, olé, olé, olé, olé, olé y y olé...
Mil bravos y mil olés,
así es como saluda al día
por las mañanas Manuel,
Porque está enamorado
de una preciosa mujer.
Una mujer especial
con embrujo y altivez,
pues para eso tiene buen gusto,
aquí el artista Manuel.
Olé, olé, olé, olé, olé, olé...
Mil bravos y mil olés,
Qué preciosidad más grande.
que diamante más azul,
el diamante que más brilla
en todo el campo andaluz.
Esa, esa, esa, esa...
Esa, esa, eres tú,
pues representas la belleza
que otorga la juventud.
Y para mí yo la quiero
viviendo al lado del río,
pues arrastra agua del cielo,
y todo el cariño mío.
Heip, heip, heip, heip, heip, heip...
Viva la rumba flamenca,
Viva, viva, viva, viva viva...
Viva el cante y la alegría,
viva, viva, viva, viva...
y vivan todas las vivas
para que reine la armonía.
Tranlarín, tranlarín, tranlarín tranlaránrán...
Así es el sonido de rumba.
Alegría, alegría, alegría...
alegría y felicidad,
ha todas horas del día
para que reine la paz.
Oeoeoeoeh... Oeoeoeoah...
Oeoeoeoeh... Oeoeoeoah...
Qué pena, qué pena, qué pena...
Qué pena más grande da,
que se termine la rumba
que acabamos de escuchar.
Oooooooh... Oooooooh... Oooooooh...
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