Los bellos sentimientos
te dan paz
Mmmmmmmh, mmmmmh...
Mmmmmmh, mmmmmmh...
Las notas del piano me dan paz,
Paz, paz, paz, paz, paz, paz, paz...
el canto de los pájaros me hace nube
y con ella logro llegar
hasta arroyo de cumbre
hasta el fresco manantial,
cuyo sonido te ofrece
la paz y felicidad.
Aaaaaah, aaaaah, aaaaaah...
Yo he bebido de esa fuente
justo en un atardecer,
cuando las nubes doradas
parecían hebras de miel,
fue cuando dije te quiero
que te quiero a ti mujer,
porque tu me diste apoyo
y me diste de beber
como fuente generosa
que brota al atardecer.
Las notas de este piano,
son para mi cual joyel
pues penetran en, mi alma
purificando mi ser.
Eeeeeeeh, eeeeeeh,eeeeeh,eeeeeh...
una nota es poca cosa
una gota también loes,
pero si hablamos de lágrimas
es un martirio cruel.
Eeeeeeeh,eeeeeh,eeeeeh,eeeeeh...
Vivimos en un gran circo
girando en su carrusel,
un carrusel de emociones
donde giramos, tú , yo, y el.
Las notas de este piano,
aporrean mi corazón,
igual que un niño travieso
aporreando un tambor,
pon, pon, pon, pon, pon, pon, pon,
pon, pon, pon, porompompóm.
Ahora pasa un caballero,
sabe dios porqué paso,
y se ha llevado la dama
que se asomaba al balcón.
Dice que Manuel se llama
y es caballero español,
y va allí a donde lo reclaman
con su cántaro de amor.
Ahora mismo se han juntado,
un piano y una guitarra,
para ver quien suena mejor,
mientras Cupido dispara
sus flechas enamoradas
hasta el mismo corazón.
Ayyyyyyyy...
Qué bellos los sentimientos ,
Ayyyyyyyyyyyyy...
cuántos suspiros de amor,
Y qué ingenio soberano,
Manuel tañendo una guitarra
y Elisabeth, tecleando un piano.
Qué instrumentos musicales,
qué embrujos y qué ilusión,
pues son ritmos siderales
los que forman esta canción.
Pon, pon, pon, pon, pon, pon, porompompón.
Clic, clac, clic, cloc, clic, clac, clic, cloc...
Ooooooh, oooooh, oooooh, oooooh...