Ya
nada me asusta
Ya nada me asusta,
Es mucho lo que he vivido;
Pero aún no me explico
Por qué tiemblo cuando te miro.
Como muere descompuesto el árbol,
Mi cuerpo morirá;
Y cuando sólo sea humus de álamo
Tú, me habrás de recordar;
Pues quedarán mis versos
Hasta la eternidad.
Por tanto, no limpies mí lápida
Ni tampoco lleves flores,
Pues siempre en mi alma
Quedarán tus primores.
El amor que me diste,
Contigo lo compartí;
No fue un amor de chiste
Aunque me divertí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario