La
gloria está en la mente
“Soneto”
Se apagó la luz de mi paciencia,
El reloj solar tomó un descanso;
¿Quién tiene ahora mi conciencia?
¿Dónde quedó la corriente y el remanso?
El águila altiva reina desde el cielo,
Asume que la gloria está en la mente,
Nadie impedirá su augusto vuelo
Con los primeros rayos del Oriente.
El olivar se adormece en el Poniente,
Y el fulgor de los pensantes girasoles
Hunden su mirada en el vergel silente.
La vida, cual autopista de caracoles,
Pasa patinando, pues es insuficiente
la savia derramada por los ababoles.

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