Sonó el despertador
Rinnnnnnng,rinnnnnnnnng.
rinnnnnnnng, rinnnnnnnng...
Llegó la hora señalada,
la hora de levantar,
son las seis de la mañana
en un día muy especial,
precisamente es el último
de la semana actual,
por tanto, al día siguiente
fiesta hemos de guardar,
para hacer lo que queramos
dentro de la legalidad.
Y que yo sepa hasta ahora
tanto cantar y bailar,
nadie ha prohibido nada
si lo haces sin molestar.
Son las seis de la mañana
y ahora toca trabajar,
para cerrar la jornada
de un día laboral.
Pero ya pienso en mañana
mañana será genial,
haré lo que venga en gana,
divertirme y disfrutar,
para eso se nos dio el descanso,
pero no para nuestro cuerpo
si te paras muerto estás,
y serás estatua de piedra
que en el parque sombra da,
pero viviendo parado
a mí me suena fatal.
Tenemos la sangre ardiente,
lo mismo que nuestro sol,
que hace a la mujer baliente
y dichoso al español.
Ahora estamos en la vispera
de guardar dos días de fiesta,
y seguro que la armamos
porque es una cosa muy nuestra.
Llevamos toda alegría
reprimida en nuestra alma,
pero es presa que desborda
cuando a cantar se nos llama.
El tiempo nos pertenece,
el tiempo está en un montón,
coge todo si apetece,
y a cuestas llevateló,
por esos mundos errantes,
por esos mundos de Dios,
para que sepan como es la alegría
de aquí del pueblo español.
Pues si vamos por la calle
chasqueando con los dedos,
llevando por dentro el baile
con el ritmo de un concierto.
Un concierto formidable,
obra de grandes maestros,
dos son mi padre y mi padre
y todos los demás el resto.
Todo se pasa en la vida,
más la vida es una rueda,
que gira siempre atrevida
sin mirar a quien se queda.
No tequedes buen amigo
parado como una piedra,
pues si la noche es oscura
mejor se ven estrellas.
Puedes ser rayo de luna
o fulgor de viva estrella,
mas tu tienes la fortuna
de brillar igual que ellas.
El día ya se ha terminado
y ahora toca descansar,
para estar bien preparados
y mañana, disfrutaaaaaaaaaar...
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