Con un puñal en la espalda
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Dices que me vas a dejar
Y me creo tus palabras;
No miraré para atrás,
Más rezaré una plegaria
En el altar de la noche
Donde están las luminarias.
Capitanearán los vientos
La tempestad de mi alma;
Como una estrella fugaz
Que de oro son sus lágrimas.
Aaaaah, aaaaah, aaaaa, aaaaah...
Muy pronto emprenderé el viaje,
Quizás a tierras muy lejanas;
Llevando como equipaje
El puñal que hay en mi espalda.
Hay puñales que te hieren
Y puñales que te matan,
Y rosas de aguda espina
Que en el corazón se clavan,
Y no puedes desprenderlas
Ni tampoco el olvidarlas.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...
gustaría que recordaras,
al menos esos momentos
en que decías que me amabas.
No es tanto lo que he cambiado
para llegar a ese extremo,
en tal caso fui confiado
y de la barca perdí un remo.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Posiblemente otro lo encontró
y bien se aprovecho de ello,
el puñal que apuñaló
es la evidencia y su sello.
Ahora todo son lamentos,
ya bien poco puedo hacer,
salvo mirar para el cielo
y rogar que vaya bien.
Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...

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