jueves, 20 de agosto de 2026

 






“Me siento atraído por tus ojos
 Como las polillas son atraídas por la luz,
Y el día que me impidas ese gozo
Cargaré  a la espalda gruesa cruz.”
Recuerdo que en las noches,
 nutridos por los soplos de la tierra,

Nos mecíamos en silencio,

como las encantadoras hiedras.
Haciendo a nuestra raza poderosa
 bajo una luna boquiabierta,
Que acuña con su mirada hermosa,
y con su amor  y gracia  apremia.


Fomentando el alma, la cual,


 respiraba del bienestar como la cal viva. 


Apurando los excesos de un flujo de pasiones


 que se replegaba en la linde


Del polvo de la sabiduría.


Retornábamos cada estación


 a la confluencia de los ríos,


Y recogíamos el fruto melifluo


Que se proyectaba en el infinito árbol del deseo.


En el cual, sentados bajo su sombra azul,


 sorprendíamos la caída de la tarde


 y hablábamos de las cosas florecientes,


Espigas prohibidas


Que se abrían camino hacia nosotros


Con poderosas raíces.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario