La vida, un tren con mucha prisa
La vida ofrece sus retos
retos para conquistar,
y yo ofrezco mis respetos
a la montaña colosal.
En ella habitan los osos,
de porte monumental,
además de otros seres
como el águila real.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
El cazador ha llegado
soy trampero profesional,
pero solo atrapo martas
castores, zorro y nerval,
para vender luego sus pieles,
que en continua alza están,
del frío hay que protegerse,
gorros y guantes, lo normal,
son obgetos muy frecuentes
sobretodo en la ciudad,
donde tienen mucha clase
y una elegancia especial,
pues a parte de presumir
gusta la piel animal,
y darían lo que fuese
por un abrigo de nerval.
Aaaaah, aaaaah ,aaaaah, aaaaah...
Son felinos muy escasos
y veo que cada vez más,
y de seguir con la demanda
muy pronto se extinguirán,
Pero no por ley divina
de una forma natural,
sino por estar sometidos
a una presión infernal.
El leopardo de las nieves
tan apenas deja ver,
pues huele nuestra presencia
igual que un podrido pez.
Ahora estoy en la montaña,
luego al llano bajaré,
para decir que no hay castores,
ni martas ni el ciervo rex,
que se murieron de hambre
y quizá tambien de sed,
pues cada día llueve menos
y menos que piensa llover,
debido alcambio climático
que el hobre supo ejercer,
con sus conbustibles fósiles,
árboles del día de ayer,
hoy convertido en petroleo
para podernos mover.
Aaaaah,aaaaa, aaaa, aaaaah...
Estarme quieto no puedo
y mucho menos callar,
lo que está bien a la vista
desde esta montaña colosal.
Todos vamos muy deprisa
y habrá un día que parar,
pues la vida es locomotora
que a todos puede arrollar.
Aaaaah,aaaaah, aaaaah, aaaaah...
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