Rumbo a California
Parabán, parabán, parabambambán,
parabán, parabán, parabarambán,
paraparaparapará... parabarambán, parambán...
Ya estamos, ya estamos listos,
listos para poder marchar,
según el viaje previsto
a nuestra meta final.
Aaaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Justamente está en la costa,
en la costa occidental,
donde unas tierras esperan
para poderlas cultivar.
Y allá vamos, y allá van,
todas nuestras ilusiones
para poder prosperar.
Aaaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
California nos espera
y no la vamos a defraudar,
pues traemos los frutales
y ganas de trabajar,
para que todo florezca
cual Paraíso Terrenal.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Vamos ochocientas carretas
que salimos de San San Luis,
para lograr nuestras metas
vivir y dejar vivir,
pues es la única manera
de trabajar y ser feliz.
Ooooooh,oooooh, oooooh, oooooh...
El Oeste, abrió sus puertas,
San Francisco nos espera,
a familias irlandesas
que a San Patricio veneran.
Aunque el camino es muy duro
también dura es la piel nuestra,
y si no hay contratiempos
llegaremos en primavera.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Ya que el camino es muy lago
nos lo pasamos muy bien,
pues vamos tocando el bajo
divino de enloquecer.
Es un sonido fantástico,
que incluso calma a las fieras,
sobre todo a los coyotes
y animales de pradera.
Aaaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Qué felicidad más grande
esta caravana tiene,
no ha habido ningún percance
y la ilusión se mantiene.
Ya avistamos a lo lejos
la ciudad de San Francisco,
que ha crecido en poco tiempo
cien veces desde su inicio.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
No hay comentarios:
Publicar un comentario