sábado, 25 de abril de 2026

Noche de cosacos

 





Noche de cosacos




Nararán nararaán naranaranara, nararán...

Muchos  dirán que estoy loco

por ir caminando solo,

más solo nací y crecí,

igual que si fuera un lobo. 

Atravesando las cumbres,

   altivas de nuestros  Cárpatos.

 La rararaira, rarairairaira.

Montes que  son de la  tierra

  bellamente coronados

 por unas nieves  perpetuas 

que forjan a los cosacos. 

El Elbrust todo lo domina

 ya que es el monte más alto

y es el que marca la vida, 

 del pueblo de los cosacos .

 Rararaira, rararaira, rararaira, rairairá.

 Hombres  rudos y valientes

 tan fuertes como osos pardos,

que no temen  a la muerte 

si a la guerra son llamados.

Hoy un lobo solitario 

se aventura a descubrir 

  unos horizontes nuevos

  a donde poder vivir.

 Lalalalaila, lalalaila lalalala,llalilailailá.

Las llanuras  son extensas

 causando gran  impresión, 

mas  nadie oirá de un cosaco

decir una maldición.

 Nada, nada, nunca, nunca, 

nunca han de decir que no, 

cuando a ellos se les busca

 si peligra la nación. 

Rarararaira, rararaira, rararairararairá.

Busco a una cosaca ardiente,

decidida y con pasión,

que me haga crecer los dientes

con sus fantasías de amor.

 oooooh,oooooh,oooooh, oooooh...

El sol brilla para todos,

 la luna, para  los dos,

  y para aquel  que es cosaco

 solo el vodca da calor. 

Hoy la luna  lleva sangre

sangre de roja pasión, 

pues se derramó una tarde

 que un  cosaco  la soñó,

Ooooh,oooooh,oooooh,oooooh...

 Las cosacas que lo vieron

le llenaron de ilusión, 

todas de rubios cabellos 

y dorados como el sol.

 Lo besaron y lo amaron

 y rubricaron su amor

Es un lecho junto al fuego

con armonía y candor.

Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh,

 Allí está el diccionario

del amor que hay en la estepa.

que es un libro legendario 

donde están todas  respuestas.

Es libro de muchas páginas;

pero siempre hay una abierta,

 y es página que todos leen

ya que  ningún rublo cuesta.

 Aaaaah,aaaaah,aaaaah,aaaaah...

Una de las cosas que  dice,

es que disfrutes de la vida,

porque una vez que esta pasa 

nadie a de oír lo que pidas.

Qué feliz ahora me encuentro

al lado de esta cosaca,

que tiene rubios cabellos

y como el bronce es su cara. 

Rararaira rararaira, rararaira rarairá.

Fruto del viento del Norte,

y de los Montes Urales,

viento que curte a sus gentes

como la sal de los mares.

Tú y yo, somos las dos piezas

que faltaban a la luna,

para  completar el rompecabezas

de nuestra diosa fortuna.

Rararaira, rararaira, rararaira, rarairá.


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