El violín del poeta
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...
el arco de Cupido,
para disparar flechas rosas.
Pues mi violín tiene el embrujo
de la blanca mariposa.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Que danza, danza, danza, danza...
Con sus sublimes notas,
unas notas que como pompas de jabón
por el aire embrujadas flotan.
Aaaaah ,aaaaah, aaaaah, aaaaah...
Notas canoras de pájaros
metidos entre zarzales,
zarzales cuyas espinas
no respetan ni a hombres
ni tampoco a ningún ave.
Las notas de este violín
están sonando suaves,
como suaves son las plumas
primeras de todas aves.
El alcaudón, el jilguero, la ánade,
plumas, plumas, plumas, plumas suaves
la de la parda calandria
el brillante colibrí,
esos seres diminutos
que sobrevuelan en mí.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Y luego todos esos vuelos
los traslado a mi violín.
Un violín que es poeta,
pues encanta a las doncellas
cuya música despiertan
arrobos de primaveras.
y amansa a todas, a todas, a todas...
amansa a todas las fieras.
Mmmmmh... Mmmmmmmh... Mmmmmmh...
En sus cuerdas lleva brisas
de elixires y de esencias,
reflejados en las sonrisas
de bellas nubes viajeras.
Sisisisisisisisiiiiiiii...
Ayyyyy...Qué embrujo tiene mi violín,
un violín que es un poeta,
porque se va hasta el confín
si presa está una princesa.
Sisisisisisisisiiiii....
Sisisisisiiiiiiiiiiii...
Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...
Y si algo no conoce;
pero le han hablado bien,
irá exhibiendo su goce
como un bello amanecer.
Sisisisissiiiiiiii...
Sisisisisisissiiii....
Siiiiiiiiiiiiiiiii...
Que sonidos más sublimes
provocan este violín,
que adquirí en un anticuario
de una calle de Berlín.
Mmmmmmh... Mmmmmmh... Mmmmmmmh...
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