martes, 15 de octubre de 2019

Te chillarán los oídos "Soneto con estrambote"


 Te chillarán los oídos

“Soneto con estrambote”
 

Esos ojos para mí hoy son cuchillos

Que se clavan  hirientes en mí pecho;

 ¿Dónde quedó  la alegría con sus brillos?

¿Dónde la claridad del blando lecho?

 

Tus pestañas  me golpean cual martillos

En el frío yunque del latir estrecho;

Vierto mis  lágrimas por los pasillos

Donde ojos  furtivos van al acecho.

 

Pasarás entre la gente inadvertida;

Pero en mi alma quedará tu  desprecio

Dicen que la ignorancia es atrevida.

 

Hasta el martirio tiene coste o  precio,

Cuando la amistad cruelmente   lapida

 A manos de un turbado, o  un necio.

 

Pasarás ante mí y serás cual  sombra

De ciprés  en un día  de sol  nublado;

Chillarán los oídos,  como alguien nombra.

viernes, 4 de octubre de 2019

La bella doncella "Cuento"


La bella doncella
"Cuento" 

Los lugareños, afirmaban con asombro, haber visto a una doncella por las fértiles tierras del Reino de Navarra, que, al caminar, parecía que sus pies no posaban en el suelo. Su belleza era sobrehumana, hasta el punto que deslumbraba. Y enseguida, tenían que retirar sus ojos vencidos ante  su colosal belleza.

Unos, afirmaban que la habían visto pastando las vacas o las ovejas por los montes de Estella. Otros, que ejercía como mesera de una taberna en Olite. Otros, que la habían visto hilando lana con la rueca en Tafalla. Otros, que la habían visto despachando diversos artículos en el mercado de Tudela…

Pero nunca tenían una segunda oportunidad de volver a verla, pues era esquiva, con la capacidad del viento para transportarse libremente a un lugar lejano al día siguiente, donde volvía a vérsele de nuevo,

Su leyenda, aumentó hasta tal punto  que, los espíritus, movidos por las ondas celestiales, hicieron que llegasen hasta el mismo Olimpo, donde reinan los dioses de todo lo creado.

Zeus, Neptuno, Júpiter, Odín… hicieron una asamblea,  donde unos a otros, se recriminaron mutuamente el haber permitido, que semejante belleza, con todos los encantos divinos estuviese en la Tierra, para ser la veneración de unos simples mortales. Que se habían excedido al modelarla con la arcilla del Edén y el agua pura y transparente de las fuentes del rocío.

Hasta al mismo rey de Navarra, Sancho el Fuerte, llegaron los ecos sonoros de su belleza; De tal modo que cuando ya había delimitado sus fronteras con los demás reinos colindantes, dispuso iniciar  su busca,  con las sanas intenciones incluso de desposarla. Para ello, reunió  a trescientos  nobles caballeros, los cuales serían los encargados de escudriñar todo su reino, animándolos  con  una suculenta fortuna como recompensa, compuesta de un cofre lleno de doblones de oro, a aquel caballero que tuviese la Gracia de encontrarla y presentarla ante él.

Un tercio de dichos caballeros, se dedicó a buscarla por las montañas,  ya que pensaron que, si su belleza era celestial, lo lógico sería que se encontrara en ellas,  por  estar  más cerca del cielo.

Otro tercio, pensó  que seguramente se encontraría camuflada entre los chopos y demás árboles de la ribera, ya que si su belleza era incombustible, incombustibles  y reverberantes son los árboles que en sus frescas sombras  medran.  

El resto, creyó oportuno buscarla por los prados, donde seguramente se encontraría rodeada de amapolas, lirios y demás lindas flores. Pues no se entendería, que la reina de las flores, no se encontrara rodeada en todo momento por multicolores pétalos expandiendo sus fragancias al viento.

Los encendidos ánimos de los caballeros, fueron decayendo, al comprobar que, en todos los escondrijos posibles para albergar a una persona, permanecían  vacíos; De modo que desistieron en su busca, creyendo que quizá habían estado buscando una quimera, tan difícil de atrapar como son los susurros del viento.

Pasaron los siglos, y en el argot popular aún se seguían oyendo rumores de su divina existencia; Pero fue en la actualidad, cuando un poeta, soñador y mensajero del viento, la descubrió sin tan siquiera pretenderlo trabajando en... Efectivamente, pudo comprobar que poseía los encantos de una diosa y cuyo nombre era  Ainara; Un nombre de origen vasco procedente de  Ainhara, que en Euskera quiere decir golondrina. Y que según la tradición cristiana, este pájaro fue el que le quitó a Jesucristo, las espinas de la corona con la que fue martirizado en su Vía Crucis.
Pretendió hablar con ella al día siguiente; pero como es costumbre, desapareció. Aunque en su instinto soñador, y para acrecentar su leyenda, creyó adivinar que, en esos momentos, viajaba a Dios sabe donde, en un arrebol, movido por  la  cálida brisa del Sur.

 

domingo, 15 de septiembre de 2019

La pequeña luciérnaga


La pequeña luciérnaga
 

Una dulce luciérnaga

Fue objeto de burla al volar,

Cerca de una linda mariquita

Y una  mariposa espectacular.

¡Qué feo es su vestido!

¿De dónde lo habrá obtenido?

La pobre luciérnaga

Fingiendo no escuchar,

Se les acercó, y con amabilidad,

Les dijo: haré una fiesta mañana,

Espero vuestra compañía,

Las dos  estáis invitadas.

Sorprendidas, le agradecieron:

 A tú fiesta, las dos asistiremos.


Más fue infinito su asombro

Cuando vieron bajar del cielo

Una fulgurante estrella,

Que más y más se acercaba

Hasta posarse ante ellas.

¡Oh qué  hermosura!  ¡Qué primor!

¡Pero si es la luciérnaga!

Dijeron admitiendo su error.

Y pidieron disculpas

Al reconocer su belleza,

 Cuando el día de antes dijeron

De todo, menos lindezas.

 

sábado, 14 de septiembre de 2019

Fue enterrado vivo "Poema gotico"


Fue enterrado vivo
"Poema Gótico"

 


Su mano era nervuda y flaca,

Blanca como la garra de un ganso,

Y comenzó a escribir:

“Fue enterrado vivo el luterano,

Un día lluvioso del mes de Marzo.

Ocurrió en Filadelfia,

A dos manzanas de mi barrio,

Fue sepultado y su esposa

 Puso unas flores en su losa de mármol.

De joven, fue sargento de artillería

Y en una batalla quedó manco;

 Pero  una tarde donde imperaban

Los truenos y los relámpagos,

Resucitó y comenzó a dar golpes

 Sobre el ataúd de madera de abedul.

Fue enterrado de forma prematura

Y cuando el sepulturero abrió su sepultura

Observó que llevaba la cara desgarrada

A consecuencia  de sus propias uñas.

Y tras incorporarse dijo:

-¿Con quién se casó mi esposa?

¿Qué le deparó a mi hijo?

-A buen seguro, su esposa  falleció,

Y también lo haría su hijo;

Pues tú, has vuelto a la vida

Después de pasar un siglo.

-¿En qué día  amigo estamos?

¿O no estamos en ninguno?

 - A diecinueve de Marzo.

del mil novecientos veintiuno."
 

 

 

jueves, 12 de septiembre de 2019

Donde se me va la vista


Donde se me va la vista

 

 Donde se me va  la vista

A la par se me va el coche;

Más no te pases de lista,

Si no quieres que me  choque.

Eres mujer muy  divina,

Tienes  encanto especial;

 Por eso el hombre se inclina

De una forma natural.

El otro día conduciendo

 Por la acera caminabas,

Y me fui… me fui… volviendo…

 Mientras de mí te alejabas.

Y es que eres como un imán

Que con fuerza va atrayendo,

Y yo no soy Súper mán

 Que sale, si está  cayendo.  

Tú me robas la razón

E hipnotizas los sentidos,

Pues mi alma y mi corazón

Por tu amor están  vencidos.

 

domingo, 8 de septiembre de 2019

Sueños en botellas "Soneto alejandrino"


Sueños en botellas

"Soneto alejandrino"

 


Varias veces mi imaginación repitió sueños,

Eran sueños olorosos, agradable tu presencia,

Donde mi alma ingrávida dictó jurisprudencia

Haciéndome poseedor de tus ojos hogareños.

 

Me sonreíste  y mostraste tus dientes marfileños

En tu boca reinaba la más divina esencia,

Extraída de las playas donde la  blanca efervescencia

Transportaban al  corazón amores  caribeños.

 


Más eran sueños,  que desaparecieron fugaces

Como fugaces surcan el cielo las estrellas,

O en los mares del Sur, orgullosos alcatraces.

 


Sueños e ilusiones encerré dentro de  botellas

Que  navegan sin rumbo entre olas sagaces
 
Esperando a que un día alguien pueda ver mis huellas.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Amor Arácnido" Relato"

El Amor Arácnido
"Relato"

 



 
 Entre todos los seres de la naturaleza, no hay animal más desagradecido que la hembra araña. Si nuestro Diego de Marcilla e Isabel de Segura, “Los Amantes de Teruel” levantaran la cabeza y leyeran esto, estarían orgullosísimos de haber muerto tal y como lo hicieron, ambos por amor, resignados al saber que todavía existe un amor peor, “El Amor Arácnido
Todas las arañas nacen de huevos diminutos escondidos o camuflados debajo de troncos o materiales de desecho. Cuando nacen, tanto arañas como araños aparentemente son iguales, pero conforme pasan los días, las hembras pueden diferenciarse fácilmente de los araños, por su mayor volumen, pues las arañas llegan a doblar el peso de los araños.
Al llegar la primavera, entre maderos añejos y horadados por infinidad de termitas, se pasea la fea y peluda araña. Su caminar es  lento y encorvado, y con ojos impregnados de malicia, como si en su infancia hubiese sufrido algún funesto desengaño,  otea el horizonte. Siente unos  ardientes deseos de procrear, y su ardor sexual es tan intenso, que invaden sus instintos, y espera a un macho para acallar el grito de la procreación.
Allí, en un rincón umbrío del techo de la vieja casa, un joven araño se había estado ejercitando con números circenses, para ganar musculatura y agilidad, para de ese modo conquistar a la orgullosa araña. Había oído leyendas de que las hembras solían devorar a los atrevidos machos una vez finalizada la copula, pero él estaba seguro de sí mismo. Le recitaría unos cuantos poemas románticos, para evitar exponerse a sus iras e instintos asesinos, y le susurraría al oído bellas palabras de amor para calmarla.
Decidido pues, se presenta ante ella cruzándose en su camino, y le dice varias palabras elocuentes, e incluso se puso a taconear con sus ocho patitas  demostrando su alegría. Pero la araña, fría e impasible, sin perturbarse lo más mínimo, tras mirar al araño con desprecio, como una vampiresa se puso a hacer la manicura.
-¿Qué querrá este esmirriado? ¡A qué le cruzo la cara!
-Hola despampanante morenaza, me gustas mucho, y si me aceptas como pareja, te seré fiel durante toda la vida, te traeré suculenta comida a tu mesa todos los días, trabajaré entretejiendo redes de seda de sol a sol, para capturar para ti moscas y demás apetitosos insectos voladores. Conmigo vivirás como una reina. ¿Qué me dices morena?
Y ante la indiferencia de aquella hembra descomunal, de terroríficas uñas como afiladas dagas, nuestro galán le muestra unos mohines con su rostro de inocencia y empieza a cantarle la canción de moda de esos momentos:
"Te amo morena,
tú eres la araña con la que siempre he soñado;
mi alma hoy está serena
y quiero estar siempre a tu lado..."
La fría araña con gestos de resignación, para calmar su ardor sexual, se da la vuelta y le muestra su enorme trasero como única respuesta.
 El joven araño ve llegado el momento que durante tanto tiempo había estado esperando, y de un salto se sube hasta aquella dulce grieta donde todos los deleites del universo convergen.
-¡Oh, qué placer, qué gozo, qué éxtasis más supremo!...
¡Gracias morenita, por regalarme un trocito de tu cielo¡
Dicho esto, el joven araño sin fuerzas, cae de espaldas al suelo, confundido por el delirio de su éxtasis.
La estúpida y desagradecida araña, insatisfecha; pero con el deber biológico cumplido,   se da la vuelta y proyecta hacia el enclenque galán su mirada con chispas vengativas y odiosas, producto quizá de un trasnochado feminismo universal.
El joven araño asustado, le sonríe y   hace  unos mohines quizá pidiendo clemencia.
Ya le he dicho que le amo, que le seré fiel, y trabajaré para ella toda la vida, supongo que eso será suficiente ¿no?-se preguntaba.
Cuando sin mediar palabra, la desaprensiva hembra, desenfunda  su afilada uña letal impregnada de mortífero veneno, y sin piedad, con un rápido movimiento, se la clava en mitad del corazón, descargando no solo su veneno, sino también su incomprensible odio.
Ya medio moribundo, el joven araño, con voz grave, le mira a los ojos y sólo acierta a balbucear: “Sois malvadas, sois perversas… Todas  las jembrazzz… zoizzz ... igualezzz…”