viernes, 6 de diciembre de 2019

Mi alma soñará contigo


Mi alma soñará contigo
 

¿Cómo quieres que te quiera?
¡Si conmigo tú no estás!
Pues antes, quiera o no quiera
¡Me  tendría que enamorar!
Y no quiero enamorarme
Si después he de llorar;
Sin temor a equivocarme…
¡Eso es lo que pasará!
Pues sé que lo daría todo
Y si no hayo amor igual,
El amor convierte  en lodo
Y luego en un  pantanal.
Es como mandar una carta
A cobro revertido;
Si se niegan  a pagarla
Al  llegar a su destino.
Sin leer los sentimientos
En cada renglón escrito;
El sello lo pondrá Dios;
Y el contestar… ¡Mi castigo!
¡No me quiero enamorar
Si con ello me fustigo!
Más mi alma soñará
¡Y siempre estará contigo!

 
 


 

El chamarilero andante "La tribu profética"



El chamarilero andante
"La tribu Profética"






Todo este tiempo he vivido

con la familia a mi lado,

nunca estoy en sitio fijo,

compro objetos de anticuario.

Aprendí bien el oficio

que me enseñara el abuelo,

para ganarme el sustento

de estañador y chamarilero.

Compro monedas antiguas,

y artilugios de antaño,

que algunos coleccionistas

los pagan con buen agrado.

Doblones de plata y oro,

guineas, maravedíes, denarios,

herraduras de los godos

y hasta vasijas de barro.
 

La daga de un sultán moro

compré una vez en Barbastro,

por cierto que aún atesoro

dicho objeto extraordinario.

Por comprar hasta compré

aunque no soy docto en letras,

un incunable franciscano

cuya obra aún es inédita.

Atravesando Monfragüe,

y el verde valle del Jerte

donde los cerezos en flor

son a la vista un deleite.

El fastuosísimo Tietar

Paraíso de aves cantoras,

águilas linces jinetas…,

siendo el orgullo de España

esta tierra cenicienta.

Tan pronto estoy por Córdoba

como a orillas del Cantábrico,

sólo me limita el mar

pues pavor tengo a los barcos.

Desde siempre odié tanta agua

y nunca crucé el gran charco.

La tierra que yo pise

ha de ser llana y dura,

lo procuro en lo posible,

pues da vértigo la altura.

Volar en esos dirigibles

¡madre mía que locura!

me daría un miedo terrible

y temo  a la sepultura.
 
La vida siempre la amo

¡A la muerte siempre temo!

Mas no a lo que ello conlleva

sino por lo que en lo alto dejo.

Pues Esperanza y mis hijos

tendrían un futuro incierto,

ahora gozan de mis mimos

¿Qué harán después sin ellos?

¡Ay, del día en que me muera!

El cielo se derrumbará

haciéndome mil pedazos

como  quien rompe un cristal.

El día que yo me muera

quizá podáis recordar,

lo que fui hasta esa meta

meta de todos letal.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Sombras enamoradas "Sextillas"


Sombras enamoradas

“Sextillas"


 
Si  aparezco en tus sueños

Porque crees soy especial,

Si mi imagen  aún perdura

En tu dulce despertar;

Dímelo con la premura

De que tú seas capaz.
 

Si no atreves  con palabras

Ni siquiera a saludar;

Háblame con la mirada,

Un pestañeo me valdrá,

Y te diré con el alma

Que quiero para mi hogar.
 

Y si te es mucho más cómodo

Dímelo en mi asiduo bar,

Levantando la botella

O incluso el dedo pulgar,

Pues  entonces a esa ronda

Yo te  habré de convidar.
 

O airéate los cabellos

Si decides que te vas,

 La mirurgia que hay en ellos

A mi olfato llegará;

Y abandonaré la barra

Hasta tu sombra llegar.
 

Y ya convertido en sobra

Las dos se habrán de juntar,

Para formar una sola

En su lento caminar;

Dos sombras enamoradas

¡Viajando a  la Eternidad!

 

Amorosa fantasía "Soneto"


Amorosa fantasía

“Soneto”
 

Eres tú, la que embellece lo que mira;

Soy yo, quien con el corazón saluda,

Tiemblan mis ojos, pidiendo ayuda,

Pues el respeto, temor me inspira.
 

Cual bella es la amorosa fantasía,

Cual bellas son tus trenzas elegantes,

Con  fulgores de  perlas y  diamantes

Deslumbrándome al instante cada día.
 

Eres más santa que el amor divino,

Faro  luminoso del universo,

Que alumbra el alma de este inquilino.
 

En tu fastuoso mundo estoy inmerso,

Sueño erótico   que al final culmino
 
Creando la orgía de un atrevido verso.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Antes de que te vayas "canción"


Antes de que te vayas

“Canción”


Me dirás…

Que el tiempo pasa

Y me olvidarás;

Y que otras flores

Me verás cortar

En las praderas del amor.

Más yo diré…

Que nunca quise a otra mujer

Y que en mi alma siempre ha de quedar

Tu beso en la mañana al despertar.

Nací poeta y soy soñador

Y nada de eso ocurrirá mi amor  

Mientras me lata el corazón.

Sé también…

Que soy cual vidrio

Que se ha de romper,

Si tú lo arrojas contra la pared

Donde hay escrita la palabra amor.

 Pero soñaré…

Que de nuevo darás tu querer

Y al llegar yo te abrazaré

Como si el tiempo no hubiera pasado.

Soy así…

Y hasta sin alas yo puedo volar,

Buscando la felicidad

Por  el derecho que  la vida me da.

Y si no…

Yo te preguntaré:

¿Qué mal te he hecho amor

Para hacerme padecer?

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 1 de diciembre de 2019

La blanca paloma del pecado


La blanca paloma del pecado
 

Hombre cuya existencia es solitaria

Vagando  errante y sin consuelo;

Masticando el rumor de la plegaria;

Buscando el puro amor, mirando al cielo.

Vive la nada amarga de este mundo

Hallando pozos de horror, dolor extremo;

Como se aferra el náufrago al mar profundo

Donde yacen de su barca los dos remos.

Quiere desenterrar el orgullo perverso

De  Belcebú, Lucifer y otros satanes;

Postrándose ante lo creado del universo

Al pensar que para él, no tiene planes.

Busca lejos  al pensar que está distante,

Quiere encontrar  labios de beso delicado,

Para hacer arder sus venas de amante,

Acariciando la blanca paloma del pecado.

Si hoy escribo es por ti


Si hoy escribo es por ti
 

Fue en los mares del Sur,

Donde  se forjó mi sueño;

Yo, era un niño muy risueño

Y entonces,   apareciste tú.

En esas islas las hadas

Con sus diademas de oro,

Cantaban todas a coro

Frente a las grutas doradas.

Vivía yo mi hora incierta

Cual mirlo en cómodo nido,
 
Que con  su silbo extendido

A todas a ves despierta.

Quizá se puso a cantar

Al rocío de las flores,

Contando que sus amores

Son limpios como el cristal.

Isla donde el alba es bella,

Como bello es su coral,

Con el que hice una copa

Para que ella bebiera

De mi alegría inmortal.

Más hubo un hada indiscreta

Que me trocó la ilusión;

No hay felicidad completa

Sólo vestigios de amor.

Fue en su isla preciosa

Donde se quedó mi sueño,

La sonrisa de un risueño

Con su amor de mariposa.

Soy hombre y ya nada importa

Donde estuve y lo que fui;

Pero sepas hada mía

Que si hoy escribo, es por ti.