Cupido lanzó dos flechas
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Cupido lanzó dos flechas
Dispuestas a enamorar.
¿Quién estará más expuesta
Ante aquel choque brutal?
Ahora mismo amigos míos
bien presto os voy a contar:
pues estas cosas suceden
en nuestra vida real.
Aaaaah, aaaaah, aaaaah, aaaaah.
A los ojos se miraron fijamente
Sería un duelo de serial,
Ambos tenían en la mente
Que trataba de un rival.
El choque sería explosivo
Capaz de desintegrar
Ese corazón furtivo,
Que furtivo, fue a cazar.
Uno la avistó primero
Creyéndola capturada
Hasta el final de los tiempos.
Pero el tiempo es como el aire
Que vaga a su albedrío;
Nadie es el dueño de nadie,
Ni de una flor, ni de un río.
Nadie, nadie, nadie es dueño
de un corazón que es sombrío.
Oooooh, oooooh, oooooh,oooooh...
Es la pieza en cuestión
Quien decide su destino,
El que ha ganado su amor
Y quién el que lo ha perdido.
Los dos entraron en su corazón
Con un sueño peregrino,
Más del sueño despertó
Quien fuera nube de olvido.
La nube tapó su sol,
Viendo todo oscurecido;
Pues oscuro es el amor
Cuando es amor compartido.
Oooooh, oooooh, oooooh, oooooh...
Entre esas negras penumbras
A veces surge un camino,
Que el que lo sigue lo encumbra
Como así pasó conmigo.
Ahora yo tengo esa flor
preciosa a orillas del río,
Cuya frescura y candor
Alegra el corazón mío.
Pues yo conquisté su amor
y todo su amor yo tengo,
pues bendecido está el amor
cuando ambos tocan el cielo.
Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...