lunes, 2 de noviembre de 2026

Hoy busqué la suerte y no la encontré

 


Hoy busqué la suerte

y no la  encontré


 


 Aaaaah, aaaaah, ,aaaaah,aaaaah...

Hoy, busqué la suerte.

La suerte, la suerte, la suerte, la suerte...

 Y lo único que encontré,

fue calles  llenas de barro

y  un silencio inerte.

Gente dirigiéndose al trabajo,

Puertas de coches que se abren y cierran,

Ruidos de cañerías y cisternas 

vaciándose; vaciándose, vaciándose 

como  mi suerte negra.

Negra, negra, negra, negra,

Y de vez en cuando, 

algún gorjeo de mirlos

De estampa negra entre las moreras.

Aaaaah,aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Entonces pensé que, al igual que el mirlo,

Lo único que podía hacer es cantar,

Acompasado por los instrumentos

De la orquesta de los jardines del parque.

¿Pero qué buscaba en realidad?

Ni yo mismo lo sé.

Quizá, algo especial

 para hacer del día

Algo distinto a la monotonía

Que me envuelve con su  celofán .

Las llamadas que esperaba 

enmudecieron sus labios

Sellándolos con los hilos negros del silencio.

Podía adelantarme a esas llamadas;

Pero estimé que no sería un buen momento;

Tenía miedo a importunar;

Aunque dentro de mi pecho

 parecía querer fraguarse

La tempestad justiciera 

que alienta la venganza. haciédola rastrera

¡Sí! Al final, era lo único que me queda:

Morderme los puños ante la imposibilidad

De morder su  alma traicionera.

Aaaaah,aaaaah, aaaaah, aaaaah...

Recordaba sus palabras sin fondo:

“Yo hasta ahora nunca te he fallado”

¡Algún día tenía que ser!

Pero si es este día, te has hecho un favor flaco;

¡Maldita bruja!

Pues ahora, permanezco a la defensiva,

Buscando el afilado puñal 

de la palabra adecuada.

¡Lo siento! Hoy el día colorea de gris mi alma,

Y mi mente, se oscurece

 Con los negros nubarrones del recuerdo;

Pues yo sé más de lo que tú te imaginas,

Aunque a veces, finja ser

 un ignorante sin empleo ni sueldo.

Que no ve más allá de un palmo de sus narices.

-¿Pero esto a qué viene?- te preguntarás

Por muchas razones te diría:

Frases oídas por aduladores sin corazón,

Presuntuosos que lo único que pretendían;

Era añadir un número más  a su dilatada lista;

Unos cabezas huecas 

que en el fondo tienen suerte

Porque nada, les ha costado dinero.

¡Sí! la tormenta ya está desatada

Y quizá, sus intempestivos rayos

Alcancen tus preciosas  manos

adormecidas por las sedas de  la vida.

Quizá deba aprender

 a no ser tan considerado,

La escuela de la vida 

así me lo me lo ha  enseñado;

La verdad del cielo 

ha penetrado en mi conciencia,

Diciéndome que no debo,

 que no debo, que no debo, que no debo...

  seguir con este maldito juego,

donde el corazón siempre pierde

además de mi  resentido monedero.

Oooooh,oooooh,oooooh,oooooh...

Cada segundo que pasa es un nuevo ciclón

Que el borrascoso mar genera y desata;

Cada minuto, es un tsunami que llega a mi playa

Arrasando por completo los minúsculos goces.

Cada hora, es un  abismo cruel

Donde  los ensueños  despeñan.

El día, aún no ha terminado;

Pero todo este tiempo que ha pasado,

Está dejando la profunda huella.

 Impronta de la ira; clavo ardiendo

Donde nos aferramos los perdedores;

Los vencedores los desconozco; 

Aunque sí los intuyo:

Son los de siempre, 

los mismos capullos,

Los que compran la voluntad

Con una simple lata de cerveza,

Que, a la postre, no es otra cosa que,

Una abundante meada amarillenta.

¡Chaoooo…! ¡Adióooos…!

Aaaaah, aaaah, aaaah, aaaaah...

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