Canción flamenca
"Era una tarde lluviosa"
Era una tarde lluviosa
y salí para verte,
no había ni un alma en la plaza
y decidí ir a la fuente.
Me bajé por la avenida
y hasta el parque yo llegué,
con la ilusión renacida
de verte y no te encontré.
La fuente seguía seca
al igual que en la niñez,
en que mi boca sedienta
te pidió a ti de beber.
Mi vida es la del gorrión
que fue a la fuente a beber,
y allí, tan sólo encontró
un cruel atardecer.
¡Ay Qué mala suerte!
¡Qué mala suerte!
¡Pero qué... mala suerte!
¡Que se quedó sin agua
para mí tu fuente!
Mas rodando, rodando,
por esta vida,
te vi un día paseando
por la avenida.
Pero tú, de mí entonces
no te acordabas,
de que yo era aquel joven
que tanto amaba.
Pasaste a mi lado
dando la espalda,
impregnando de espinas
toda mi alma.
¡Ay Qué mala suerte!
¡Qué mala suerte!
¡Pero qué... mala suerte!
¡Que se quedó sin agua
para mi tu fuente!
No hay comentarios:
Publicar un comentario