sábado, 21 de noviembre de 2020

La fuerza de tu Dios

 

La fuerza de tu Dios

Aquel día me fui a casa

Amargamente llorando;

Porque lo que más amaba

Atrás me lo iba quedando.

Y cuando estaba en la cama

Permanecía pensando,

Si aquel diablo pegaría

O te causaría algún daño.

Fue una noche terrible

Llena de cuchillos largos,

Quedando la incertidumbre

De si volvería a tus brazos.

Tenía tormentas de duda

De si me echarías a un lado,

Como a ese juguete roto

Que destrozaste jugando.

Mas tu Dios, te dio la fuerza

Y tú, la que hizo el milagro,

Para salvar la barrera

Que a ti puso un visionario.

Pasaste de ser culpable

A   quien tenía la razón;

Eres mujer adorable,

Noble y de gran corazón.

Te acuerdas que el viento azota

Porque un mal día azotó;

Y aunque aceptas su derrota

Bien sabes  que luego,  se alejó.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario